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Las matemáticas "no era algo con lo que forjarse una carrera": Nobel de Física, Roger Penrose

En colaboración con el célebre Stephen Hawking, jugó un papel fundamental en la descripción del interior de los agujeros negros

En paralelo a sus trabajos académicos, Roger Penrose publicó libros populares, como The Emperor's New Mind (1989), en el que exploró los mecanismos físicos de la conciencia (Pixabay/Gerd Altmann)

15 minutos. El británico Roger Penrose, que recibió este martes el premio Nobel de Física junto a Reinhard Genzel y Andrea Ghez, es uno de los cosmólogos y matemáticos más originales de las últimas décadas. Sus teorías, a menudo controvertidas y provocadoras, abarcan desde los límites de la física del universo hasta los escurridizos fundamentos de la conciencia humana.

En colaboración con el célebre Stephen Hawking, jugó un papel fundamental en la descripción del interior de los agujeros negros a partir de la década de 1960.

Roger Penrose fue el primero en demostrar, con métodos matemáticos, que las estrellas pueden colapsar y formar un agujero negro que contiene inevitablemente una singularidad. Es decir, un punto en el espacio en el que la masa se comprime hasta una densidad infinita.

Esa fue la primera de muchas ocasiones en la que se rebeló contra el conocimiento establecido en la comunidad científica. Hasta entonces, los expertos pensaban que esas singularidades eran objetos teóricos que no podían existir en el universo.

En paralelo a sus trabajos académicos, Roger Penrose publicó libros populares, como The Emperor's New Mind (1989), en el que exploró los mecanismos físicos de la conciencia y argumentó que los ordenadores nunca podrán emular el funcionamiento de la mente humana en base a algoritmos clásicos.

Roger Penrose, matemático antes que físico

Roger Penrose nació en la localidad inglesa de Colchester el 8 de agosto de 1931, en una familia de tradición científica. Su madre, Margareth Feathe, era médica; y su padre, Lionel Sharples Penrose, psiquiatra y genetista.

Las matemáticas "no era algo con lo que forjarse una carrera": breve historia del Nobel de Física, Roger Penrose
Su faceta como divulgador se inició con "The Emperor's New Mind" (Cortesía Twitter @pulso_mx)

A pesar de la presión familiar para estudiar medicina, decidió dedicarse a las matemáticas. "Mi padre no lo aprobaba en absoluto. Las matemáticas podían estar bien para alguien que no podía hacer otra cosa, pero no era algo con lo que forjarse una carrera", rememoró en una ocasión.

Con el tiempo, sin embargo, en el hogar de los Penrose acabaron aceptando la decisión del joven Roger. Una de sus primeras contribuciones al conocimiento la hizo, precisamente, junto con su padre.

En 1956, cuando todavía estudiaba la Universidad de Cambridge, Roger y Lionel enviaron a la British Journal of Psychology un artículo conjunto titulado Objetos imposibles.

Su descripción de una escalera que sube y baja al mismo tiempo y de un triángulo en 3 dimensiones que resulta ser físicamente imposible, estaban inspiradas en las creaciones del artista holandés, M.C. Escher, que más tarde empleó las descripciones matemáticas de los Penrose en algunas de sus obras más conocidas.

La época dorada de los agujeros negros

Al inicio de sus estudios universitarios, su interés se limitaba a la matemática teórica. Antes de doctorarse en geometría algebraica en 1957, quedó seducido por los debates sobre cosmología que proliferaban en aquella época en el ambiente académico.

Vivió unos años en los que las bases teóricas que explicaban hasta entonces la estructura del cosmos estaban saltando por los aires. Las continuas novedades y especulaciones en ese campo atrajeron a numerosos estudiantes.

Aparentemente sin proponérselo, se convirtió en una figura central de la época dorada del estudio de los agujeros negros. Ese periodo, de algo más de una década, en el que se comprendió que esos misteriosos objetos son reales y relativamente comunes en el universo.

Durante esos años dedicados a la cosmología, impartió clases de matemáticas aplicadas en la universidad británica de Birbeck, antes de ocupar, a partir de 1973, la prestigiosa cátedra Rouse Ball en Oxford.

Además de demostrar la existencia de las singularidades, Roger Penrose desarrolló un método para cartografiar las regiones del espacio-tiempo que rodean a un agujero negro. Un cuerpo cuya gravedad es tan intensa que impide que algo pueda escapar de su interior, incluida la luz.

Ese mapa, conocido como diagrama de Penrose, permite ver los efectos de la gravitación sobre los objetos que se aproximan a un agujero negro.

Autor de éxito

Su faceta como divulgador se inició con The Emperor's New Mind, un libro con el que su firma se imprimió por primera vez más allá de las publicaciones especializadas. También generó encendidos debates académicos.

Junto con A Brief History of Time (1988), de Hawking; y Gödel, Escher, Bach: An Eternal Golden Braid (1979), de Douglas Hofstadter, el libro de Penrose fue una de las principales obras que explicaron al público general algunos de los últimos avances de la física y las matemáticas a finales del siglo XX.

El éxito literario animó a Penrose a continuar su investigación sobre el problema de la conciencia en Shadows of the Mind, publicado en 1994. El mismo año en el que participó, junto con Hawking, en una serie de conferencias sobre cosmología en la Universidad de Cambridge que incrementaron aún más su fama.

Últimas polémicas de Roger Penrose

Roger Penrose ha continuado entregado a la investigación durante la última época de su vida. Ha vuelto a sumergirse en el análisis de la estructura a gran escala del universo. En los últimos años, publicó 2 nuevos libros, Cycles of Time (2010) y Fashion, Faith, and Fantasy in the New Physics of the Universe (2016).

En esta última etapa, propuso un controvertido modelo conocido como Cosmología Cíclica Conforme (CCC), que utiliza el marco de la relatividad general para ofrecer soluciones alternativas a la teoría inflacionaria del Big Bang.

Para explicar la uniformidad del cosmos que podemos observar, el matemático británico propone que el universo avanza a través de ciclos que comienzan a partir de un punto infinitamente pequeño.

Ese punto se expande hasta que la materia es engullida de nuevo por agujeros negros supermasivos, lo que restaura la uniformidad inicial y da comienzo a una nueva expansión.

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