Café que huele y sabe a café producido en laboratorio

Debido a la alta demanda, se requiere más superficie para producir suficientes granos, propiciando la deforestación, particularmente en áreas sensibles de la selva tropical

Todo el procedimiento requirió el aporte de varias disciplinas y expertos en los campos de la biotecnología vegetal, la química y la ciencia de los alimentos (DPA/EP/VTT)

15 minutos. Científicos filandeses produjeron con éxito células de café en un biorreactor de laboratorio mediante agricultura celular. Creen que la innovación puede ayudar a que la producción de café sea más sostenible.

Los primeros lotes huelen y saben a café convencional, según aseguró VTT Technical Research Centre of Finland, donde se desarolló la investigación.

Con una demanda creciente y numerosos desafíos de sostenibilidad relacionados con la agricultura cafetera tradicional, existe una necesidad urgente de formas alternativas de producir café. Debido a la alta demanda, se requiere más superficie para producir suficientes granos de café. Esto provoca o acelera la deforestación, particularmente en áreas sensibles de la selva tropical.

Cultivos celulares

VTT está desarrollando la producción de café a través de células vegetales en su laboratorio en Finlandia. En el proceso, los cultivos celulares que flotan en biorreactores llenos de medio nutritivo se utilizan para producir diversos productos de origen animal y vegetal.

“En VTT, este proyecto fue parte de nuestro esfuerzo general para desarrollar la producción biotecnológica de productos básicos cotidianos y familiares que son producidos convencionalmente por la agricultura. Para ello, utilizamos muchos huéspedes diferentes como microbios, pero también células vegetales”. Así lo dijo en un comunicado el líder del equipo de investigación Heiko Rischer.

El trabajo se inició con cultivos de células de café, estableciendo respectivas líneas celulares en el laboratorio y transfiriéndolas a biorreactores para comenzar a producir biomasa. Después de los análisis de la biomasa, se desarrolló un proceso de tostado. El nuevo café fue finalmente evaluado por el panel sensorial capacitado de VTT.

Todo el procedimiento requirió el aporte de varias disciplinas y expertos en los campos de la biotecnología vegetal, la química y la ciencia de los alimentos.

“En términos de olfato y sabor, nuestro panel sensorial capacitado y el examen analítico encontraron que el perfil de la infusión tenía similitudes con el café común. Sin embargo, la preparación del café es un arte e implica una optimización iterativa bajo la supervisión de especialistas con equipos dedicados. Nuestro trabajo marca la base de dicho trabajo “, afirmó Rischer.

Un alimento experimental

Actualmente, todo el material de café que se produce en condiciones de laboratorio representa un alimento experimental. Se requerirá la aprobación regulatoria de la FDA para comercializarse y venderse a los consumidores en Estados Unidos (EEUU). En Europa, el café cultivado en laboratorio debe aprobarse primero como alimento nuevo antes de comercializarse.

Técnicamente, el proceso de producción se basa en tecnología existente y establecida, como la operación de biorreactores convencionales. De hecho, la idea de que las células de café podrían usarse para hacer café ya fue presentada en la década de 1970 por P.M. Townsley.

“La experiencia de beber la primera taza fue emocionante. Calculo que solo faltan 4 años para aumentar la producción y contar con la aprobación regulatoria. El cultivo de células vegetales requiere experiencia específica cuando llega el momento de escalar y optimizar el proceso. El procesamiento posterior y la formulación del producto, junto con la aprobación regulatoria y la introducción en el mercado, son pasos adicionales en el camino hacia un producto comercial. Dicho esto, ahora hemos demostrado que el café cultivado en laboratorio puede ser una realidad “, sostuvo Rischer.

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