15 minutos. El banco Credit Suisse, la primera víctima fuera de Estados Unidos (EEUU) de la crisis bancaria que estalló la semana pasada en este país, será absorbido por su competidor UBS, con el aval del Gobierno suizo.
“Es una solución apoyada por el Gobierno, que garantiza las condiciones marco para su éxito“, dijo el presidente de Suiza Alain Berset.
Recordó que Credit Suisse forma parte de los 30 bancos considerados de “riesgo sistémico” en el sistema bancario mundial. Asimismo, recalcó que su destino es “decisivo” para Suiza y para su economía.
Esta decisión “ha sido saludada y agradecida por distintos Gobiernos, entre ellos los del Reino Unido y EEUU, cuando fueron informados por las autoridades suizas de la solución que se había encontrado”, dijo la ministra de Finanzas Karin Keller-Sutter.
La Confederación Suiza otorgará una garantía equivalente a más de 9 mil millones de euros para reducir los riesgos en los que incurre UBS al absorber al Credit Suisse, indicó Keller-Sutter.
Esta garantía funciona “como si fuese un seguro”. Cubrirá eventuales pérdidas “de un portafolio muy específico” del Credit Suisse y únicamente si superan un umbral que la ministra no precisó.
Keller-Sutter informó que la quiebra de Credit Suisse “hubiese tenido consecuencias irreparables”, no sólo para Suiza sino para la banca en el resto del mundo. Por esta razón, “asumimos responsabilidades que van más allá de nuestras propias fronteras”.
Un gran éxito
El banco UBS dijo que el nuevo periodo que se abre tras esta decisión será difícil para el personal de Credit Suisse, que tiene más de 50 mil empleados en el mundo, 17 mil de ellos en Suiza.
“Serán semanas y un tiempo difícil para los empleados. Intentaremos que este periodo de incertidumbre sea tan corto como sea posible“. De esta forma lo declaró el presidente de UBS Colm Kellenher en conferencia de prensa con miembros del Gobierno suizo.
Ninguno de los oradores hizo una estimación del número de trabajadores que perderán su empleo como consecuencia de esta medida.
Kellenher aseguró que tras esta transacción su banco permanecerá “sólido como una roca“. Su estrategia en esta nueva etapa será la de “hacer crecer nuestro capital”.
Entre los detalles que ofreció, Kellenher dijo que se reducirá el tamaño de la unidad de banca de inversión de Credit Suisse; ha sido la que más problemas le ha dado en los últimos años y la que estuvo involucrada en varios escándalos que mancharon su reputación.
Esa banca de inversión “no representará más del 25 % de los activos del banco“, dijo el presidente de UBS.
Más adelante, indicó que el Credit Suisse First Boston, la banca de inversión del banco absorbido en EEUU, seguirá operando.
“Estamos comprometidos a hacer de esta operación un gran éxito“, aseguró el ejecutivo.