Últimas 15minutos

La Superliga que se rompió a las 48 horas

La voz más fuerte en contra de este conglomerado de equipos europeos fue la de los seguidores ingleses, apoyados por el Gobierno y hasta la realeza

Con este escenario falta por ver si hay algún tipo de reacción por parte de Barcelona y Real Madrid (EFE/Andy Rain)

15 minutos. Poco más de 48 horas después del anuncio de su creación, la Superliga fundada por 12 de los clubes más potentes de Europa se desvanece tras la renuncia de los 6 ingleses, los 3 italianos y la del Atlético de Madrid, ante el silencio del Real Madrid y el Barcelona.

El pronunciamiento del Juventus, último en la cascada de "deserciones", deja todavía un escenario de cierta incertidumbre. El club de Andrea Agnelli, vicepresidente de la Superliga, admitió que su paso al lado se debe al contexto actual, "pese a seguir convencido del valor deportivo, comercial y legal del proyecto".

El club turinés entiende que la Superliga ahora mismo tiene "reducidas posibilidades de ser llevada a cabo en el formato en el que se había pensado". Apuntó que los trámites necesarios previstos por el acuerdo entre los clubes todavía no han sido completados.

Las postura de renuncia de los 3 clubes italianos este miércoles chocó con la firmeza que la Superliga mantuvo la madrugada pasada, cuando los ingleses habían abandonado la iniciativa.

El grupo reducido a 6 aseguró entonces que seguía adelante y que se disponía a reconfigurar el proyecto. Esto, con el objetivo "de ofrecer a los aficionados la mejor experiencia posible" y potenciar "los pagos solidarios para toda la comunidad futbolística".

Desde su punto de vista, la marcha de los ingleses -Manchester United, Manchester City, Liverpool, Chelsea, Arsenal y Tottenham Hostpur- se debió a la presión. Y, quizá, al margen de los rechazos oficiales de la UEFA, la FIFA, las ligas, las federaciones y la Comisión Europea, los clubes no esperaban que los aficionados se echaran a la calle para protestar por este nuevo modelo, y menos en tiempos de pandemia.

Los fuertes en contra

La voz más fuerte fue la de los seguidores ingleses, apoyados por el Gobierno y hasta la realeza. Pero también otras, como la de Pep Guardiola en defensa del mérito deportivo, se sumaron en contra de una liga cerrada como entienden sus detractores frente al concepto de abierta que propugnan sus impulsores.

Los jugadores del Liverpool se pronunciaron igualmente en contra, como lo hicieron los históricos Kenny Dalglish y David Beckham.

También en Italia los aficionados pensaron en el cambio de postura, especialmente en el Inter y el Milán. Este se mostró obligado a ser "sensible a la opinión de los que aman este deporte maravilloso".

En un tono similar, el Atlético de Madrid consideró "esencial la concordia entre todos los colectivos que integran la familia rojiblanca, especialmente los aficionados". Lo dijo cuando transmitió su retirada de la iniciativa, una postura que para el técnico argentino, Diego Pablo Siemone, es "una gran mirada a la familia atlética".

Faltan Barcelona y Real Madrid

Con este escenario falta por ver si hay algún tipo de reacción por parte de Barcelona y Real Madrid.

El club azulgrana contempla todos los escenarios abiertos sobre su continuidad a la espera de conversaciones. Sin embargo, su capitán, Gerard Piqué, dijo que "ahora más que nunca el fútbol pertenece a los seguidores". Su técnico, Ronald Koeman, se expresó en el mismo sentido.

El Barça incluyó una cláusula en su contrato con la Superliga que deja la entrada en la competición a expensas de la ratificación de la Asamblea de Compromisarios del club. Esto es algo que el Real Madrid no ha comunicado. Las únicas manifestaciones de su presidente, Florentino Pérez, hace 2 días, las hizo como presidente de la Superliga.

En ellas defendió que se trata de un proyecto para arreglar la mala situación del fútbol y paliar la pérdida de ingresos, especialmente las 2 últimas temporadas.

El presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, aseguró que Agnelli y Pérez llevaban años "cociendo" esta idea. La hicieron pública horas antes de que formalizara el cambio de formato de sus competiciones a partir de 2024 y anunciara que va a revisar y flexibilizar su sistema de juego limpio financiero.

Ceferin aplaudió a los que han "corregido" su error y "han vuelto al redil" y espera nuevos gestos. "Lo importante ahora es que sigamos adelante, reconstruyamos la unidad de la que gozaba el juego antes de esto y avancemos juntos".

Ver más