De acuerdo a esos informes de Naciones Unidas, entre 2016 y 2017 murieron unos 10.000 rohinyás y huyeron más de 700.000 por una campaña hostil del Ejército birmano
"El relato mencionado por el secretario de Estado de EEUU está lejos de la realidad. Las referencias proceden de fuentes poco fiables e inverificable", precisaron las autoridades