15 minutos. La enviada especial de la ONU para Birmania Noeleen Heyzer resaltó este martes, con motivo del primer aniversario del golpe de Estado en el país asiático, que la junta militar debe “formar parte de las conversaciones”. Sin embargo, aseguró que una solución pacífica no podrá estar encabezada por el régimen.
“Cuando digo que el Ejército no es legítimo no digo que no tengan papel alguno. Tienen un papel legítimo pero no son el Gobierno legítimo en este momento”, aseveró Heyzer durante una entrevista con la cadena de televisión CNA.
La vocera de la ONU defendió que la junta militar de Birmania sea consultada y forme parte de las conversaciones a pesar de que el Gobierno Nacional de Unidad -creado de forma paralela por grupos opositores al régimen- pidió que los militares queden totalmente excluidos del proceso.
Cierre de empresas y fábricas
Desde que se produjo el golpe militar hace un año, más de 1.500 personas murieron y al menos 12 mil fueron encarceladas, según datos de varias ONG. Además, la pobreza aumentó a medida que crece la violencia y se produce el cierre de empresas y fábricas.
“Estas masacres irán a peor a menos que encontremos la manera de detener esto”, dijo la enviada de Naciones Unidas. Asimismo, recalcó la importancia de que el Ejército “forme parte” de futuras conversaciones.
No obstante, instó a los activistas que protestan contra las Fuerzas Armadas -conocidas como Tatmadaw- a “moderar” su postura y pensar “a largo plazo”. “Sé que mucha gente, especialmente los jóvenes, están dispuestos a morir por una transformación política real”, aseveró.
“Cualquier cambio de este tipo requiere un proceso y no va a pasar de un día para otro, por lo que quiero que tengan algo por lo que vivir, no algo por lo que morir”, afirmó.
Alto el fuego definitivo
Por otra parte, hizo un llamamiento para lograr una “pausa” y facilitar la asistencia humanitaria como primer paso para acabar con la violencia, destacando la importancia de un alto el fuego definitivo.
“Desafortunadamente, son civiles los que quedan atrapados en medio de este conflicto. Actualmente, 25 millones de personas se encuentran por debajo del umbral de la pobreza y 14,4 millones necesitan ayuda humanitaria”, lamentó, antes de insistir en que la gente “necesita resultados concretos para mejorar su calidad de vida”.