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Se cumplen 20 años del vuelo del primer turista espacial

La irrupción de las naves de la empresa estadounidense SpaceX, del multimillonario Elon Musk, abre nuevas perspectivas a esta faena

Durante su estancia en la plataforma orbital, Tito, que a la sazón tenía 60 años, participó en algunas de las tareas de los astronautas (Creative Commons)

15 minutos. Dennis Tito, un multimillonario estadounidense, se convirtió hace 20 años en el primer turista espacial, un negocio que ayudó en su momento a financiar el programa espacial de Rusia.

El primer turista espacial inició el histórico periplo, por el que pagó 20 millones de dólares para ir a bordo de la nave rusa Soyuz TM-32. Lo acompañaron los cosmonautas Talgat Musabáyev y Yuri Baturin.

Dos días más tarde, el 30 de abril de 2002, la nave se acopló a la Estación Espacial Internacional (EEI), todavía en construcción. Tito permaneció 6 días allí antes de regresar a la Tierra en la Soyuz TM-31.

Un vuelo que suscitó tensiones

El vuelo del primer turista espacial suscitó tensiones entre la Agencia Aeroespacial de Rusia y la NASA, que se opuso desde un principio al viaje de Tito. Finalmente y a regañadientes dio su consentimiento para que llegase a la EEI.

Durante su estancia en la plataforma orbital, Tito, que a la sazón tenía 60 años, participó en algunas de las tareas de los astronautas. También grabó sus experiencias en el espacio, donde -dijo- cumplió su "sueño de toda la vida".

La presencia del turista en la EEI levantó muchas críticas en la NASA, que llegó a acusar a Tito de entorpecer las labores a bordo de la plataforma espacial y amenazó con reclamaciones económicas a Moscú por eventuales perjuicios.

Quejas de la NASA

Dirigentes del programa espacial ruso rechazaron tajantemente las quejas de la NASA de que sus astronautas se hubieran convertido en "niñeras" del primer turista espacial.

"El lugar donde me encuentro está a más de 100 metros de los caballeros americanos, por lo cual de ninguna manera puedo entorpecer su trabajo", dijo el millonario durante una comunicación televisiva desde el segmento ruso de la EEI, formado entonces por los módulos Zvezdá y Zariá.

Y es que la NASA le prohibió la entrada en el segmento estadounidense del ingenio orbital.

"Tito está ocupado en sus filmaciones, no aprieta botones, no se mete en nada y, desde luego, no pretende abrir el 'telón de acero' que ellos han levantado", dijo en su momento el director de la corporación aeroespacial Energuia, Yuri Semiónov.

Unos 150.000 dólares por cada vuelta a la Tierra

Antes de emprender el viaje, el primer turista espacial, que desembolsó poco más 150.000 dólares por cada una de las 128 vueltas que dio a la Tierra, recibió un entrenamiento de 8 meses en el Centro de Preparación del Cosmonauta y, tras superar con éxito las pruebas, fue declarado apto para el vuelo.

La aventura de Tito en naves rusas fue emulada por otros 6 turistas espaciales, entre ellos el estadounidense de origen húngaro Charles Simonyi, quien viajó a la EEI en 2 ocasiones, en 2007 y 2009.

El turismo espacial fue suspendido por la agencia espacial de Rusia después de que Estados Unidos (EEUU) abandonara su programa de transbordadores y se viera obligado a comprar plazas en las naves rusas para llevar a sus astronautas a la plataforma.

SpaceX resucita el turismo espacial

La irrupción en la conquista del espacio de las naves de la empresa estadounidense SpaceX, del multimillonario Elon Musk, abre nuevas perspectivas al turismo espacial.

Ya para este año, SpaceX tiene previsto enviar al espacio una nave Dragon con 4 tripulantes, todos ellos civiles, capitaneados por Jared Isaacman, fundador y director ejecutivo de la empresa Shift4 Payments.

El vuelo, denominado Inspiration4, tendrá una duración de varios días y de momento se desconoce el precio que tendrán que pagar los turistas espaciales.

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