15 minutos. Unos 275 combatientes talibanes se rindieron ante las fuerzas de seguridad de Afganistán en 2 zonas inseguras del norte del país, mientras la formación insurgente y el Gobierno se encuentran en plenas negociaciones de paz en Catar.
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El Ministerio de Defensa del país asiático informó este martes en un comunicado que unos 150 combatientes, entre los que se cuentan 15 comandantes, depusieron sus armas en el distrito de Balkhab, en la provincia de Sar-e-Pol.
Además, otros 125 se entregaron en el distrito de Charkint, en la provincia de Balkh.
“A cambio, les hemos prometido que no tendrán que hacer frente a ningún tipo de violencia o castigo tras entregarse al Gobierno“. Así lo explicó el portavoz adjunto del Ministerio de Defensa, Fawad Aman.
Cansados de la guerra
Según la fuente, los talibanes abandonaron la lucha armada por la paz porque están “cansados de la guerra” y se encuentran bajo la presión constante de las fuerzas de seguridad afganas.
“Estos combatientes nos han dicho que son contrarios a las tácticas bélicas incorrectas de los talibanes, que hieren a civiles y destruyen infraestructuras públicas para obtener sus objetivos”, precisó Aman.
Los insurgentes suelen destruir carreteras y puentes para limitar el movimiento de las fuerzas de seguridad en las zonas inseguras del país.
Los distritos de Balkhab y Charkint se cuentan entre los más inseguros del norte de Afganistán, y las autoridades afganas esperan que la rendición de los combatientes mejore su situación.
“Ayudará a mejorar la situación de seguridad en estas áreas, que antes eran inseguras”, explicó Aman.
Conversaciones de paz
Esta rendición en masa tiene lugar mientras representantes del Gobierno afgano y los talibanes celebran en Doha, desde hace más de 3 semanas, las reuniones iniciales como parte de las conversaciones de paz. Estas comenzaron en septiembre y buscan poner fin a casi 2 décadas de guerra.
Aunque ambas partes en el conflicto afirman que sus fuerzas mantienen una posición defensiva desde hace meses, como parte de los esfuerzos para llevar a buen término las negociaciones, el nivel de violencia en el país fue en aumento en las últimas semanas.
Al menos 24 personas murieron y decenas resultaron heridas en el este y el sureste de Afganistán a consecuencia de 3 explosiones de vehículos bomba.
Además, la rendición llega cuando el presidente afgano, Ashraf Ghani, está de visita oficial en Catar, donde se encontró, entre otros, con el enviado especial de Estados Unidos (EEUU) para Afganistán, Zalmai Khalilzad.
Se espera que el alto el fuego entre las fuerzas afganas y los talibanes sea uno de los principales temas de la agenda de las negociaciones.