15 minutos. Agentes de la Guardia de Finanzas de Italia detuvieron a más de 90 personas en una operación que se desarrolló en varias ciudades del país contra dos familias vinculadas con la Cosa Nostra, la mafia siciliana, informó el diario Il Corriere della Sera.
La operación, bautizada como “Manos en la pasta”, permitió el arresto de 91 integrantes de los clanes Acquasanta y Arenella. Las detenciones se realizaron en las regiones de Sicilia, Lombardía, Piamonte, Liguria, Véneto, Emilia Romaña, Toscana, Marcas y Campania.
En la operación participaron 500 agentes de la unidad Fiamme Gialle de la Guardia de Finanzas. Estos tuvieron el apoyo de una aeronave y de una unidad de perros especializados en la detección y el rastreo de armas y drogas.
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La investigación permitió determinar que los hermanos Angelo, Giovanni y Gaetano Fontana trasladaron sus negocios mafiosos de Sicilia a la ciudad de Milán. Estos utilizaron el dinero obtenido con extorsión y tráfico de drogas para negociar con relojes de lujo con el apoyo de un comerciante milanés.
Las pesquisas pusieron de manifiesto que Giovanni Ferrante, integrante de uno de los clanes desarticulados en la operación de este martes, hablaba tranquilamente desde la ventana de su celda con otros detenidos de la mafia en la prisión de Ucciardone.
Las actividades ilícitas de los clanes
El clan Acquasanta utilizaba una cooperativa pantalla para realizar los pagos a los integrantes del grupo como si se tratara de encargos legales adjudicados a empresas de construcción y que ellos realizaron, cuando en realidad no trabajaban para dichas firmas.
La operación permitió a los agentes incautar de bienes por valor de cerca de unos quince millones de dólares. La Guardia de Finanzas aseguró que esta maniobra supone “un duro golpe” para la mafia de Italia.
Entre las actividades ilícitas de los clanes figura un negocio de extorsión basado en el control de los carros de traslado dentro de los mercados.
Las pesquisas desvelaron el papel clave en la trama de Gaetano Fontana, que estuvo varias veces en prisión por delitos mafiosos hasta que salió por última vez en libertad en 2017 tras cumplir la condena.
Según los investigadores, los dos clanes de la Cosa Nostra estuvieron intentando sacar provecho de la crisis derivada de la pandemia del coronavirus. Al parecer, estos ayudaban a las personas afectadas por la paralización de las empresas para luego intentar reclutarlas en sus filas.