15 minutos. Los talibán negaron este lunes ser responsables de la muerte de civiles en el marco del repunte de la violencia en el que se vio sumido Afganistán pese al inicio de las conversaciones de paz con el Gobierno y recalcó que se trata de “acusaciones infundadas” contra el grupo.
“Representantes de varios países europeos y de otros lugares presentaron acusaciones infundadas sobre que el Emirato Islámico continúa una guerra sin sentido, mata a civiles, destruye infraestructura pública y está implicado en asesinatos. El Emirato Islámico de Afganistán rechaza estas acusaciones”, señaló el vocero Zabihulá Muyahid en un comunicado del grupo.
“Todos los cargos presentados son infundados”, agregó. Además aseguró que los talibán “no tienen responsabilidad alguna en la muerte de civiles y no está implicado en la destrucción de infraestructura pública”.
Política de diálogo
Así, hizo hincapié en que la política de los talibán es “resolver los asuntos a través del diálogo”. También afirmó que “la causa principal y fundamental de la crisis en Afganistán es la ocupación extranjera” que impuso una Administración impotente y que sigue dando apoyo a este régimen corrupto”.
“Por desgracia, la mayoría de países, incluida la Unión Europea (UE), están implicados directa o indirectamente en las tragedias, destrucción, bombardeos, asesinatos y otros crímenes sufridos por nuestro pueblo durante los últimos 20 años”, agrego. Asimismo, puntualizó que “algunos aún hacen esfuerzos para extender la presencia de las fuerzas de ocupación extranjeras en Afganistán y prolongar el conflicto”.
Afirmó que tienen el derecho legal a liberar su patria de la presencia de las fuerzas ocupantes a través de todos los medios legales”. Además, defendió la necesidad de aplicar el acuerdo de paz firmado en febrero de 2020 con Estados Unidos.
Defensa de sus valores
Muyahid apuntó que la aplicación de este acuerdo “se demostrará beneficiosa y en interés de Estados Unidos, el resto de países, y los afganos”. Sin embargo, también lanzó una advertencia. “Si algunos descartan el acuerdo de Doha y siguen buscando excusas para continuar la guerra y mantener la ocupación, la Historia demostró que la nación muyahidín afgana puede defender valientemente sus valores, tierra, patria y derechos”.
“Nuestras afirmaciones sobre negociaciones y diálogo no deben ser explotadas ni confundidas por debilidad. Tenemos el apoyo de una nación orgullosa y libre que desea posicionarse contra todos los complots y conspiraciones extranjeras, con ayuda de Dios”, zanjó.
El comunicado de Muyahid fue publicado un día después de que la UE, la OTAN y las representaciones diplomáticas de más de una decena de países, entre ellos Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia y España, condenaran la “violencia y la destrucción selectiva” ejercida en su mayor parte por los talibán en Afganistán, que socava los cimientos de un futuro “pacífico y próspero”.
El portavoz del Departamento de Defensa de EEUU, John Kirby, también se pronunció. La semana pasada dijo que los talibán “no están cumpliendo sus compromisos” con el acuerdo de Doha. Asimismo, recalcó que la retirada de tropas antes de mayo depende de ello.
Aumento de la violencia
Afganistán experimentó un repunte de la violencia durante los últimos meses a pesar del acuerdo entre los talibán y Estados Unidos en febrero de 2020 y de las conversaciones de paz entre el grupo y el Gobierno afgano, cuyas delegaciones pactaron en diciembre la hoja de ruta para el proceso.
A pesar del reinicio de las conversaciones el Gobierno de Kabul descartó nuevas liberaciones de presos talibán ante el incremento de los ataques. Los insurgentes han reclamado la excarcelación de otros 7.000 miembros del grupo.
En este sentido, la capital, Kabul, fue escenario este lunes de un nuevo ataque con bomba. En este caso fue contra el vehículo de Jusnud Nabizada, jefe de la oficina del ministro de Asuntos de Paz, si bien no hubo víctimas.
Fuentes de seguridad detallaron que la explosión tuvo lugar en la rotonda de Shahid, en el distrito policial número diez de Kabul, tal y como recogió la cadena de televisión afgana Tolo TV.
Familiares de Nabizada, quien es además fundador de la agencia afgana de noticias Jaama Press, confirmaron que tanto él como sus dos hijos estaban en el vehículo en el momento de la explosión. Recalcaron que tanto ellos como el conductor resultaron ilesos.
La Comisión Independiente de Derechos Humanos de Afganistán (AIHRC) indicó el 27 de enero que el número de víctimas civiles a causa del conflicto en Afganistán descendió cerca de un 21 % en 2020 respecto al año anterior. No obstante, apuntó a un drástico aumento de los asesinatos selectivos en este periodo.