15 minutos. El jefe de la Oficina de la ONU contra el Terrorismo (UNOCT), Vladimir Voronkov, avisó este miércoles que la amenaza a la paz y a la seguridad internacional por parte de Estado Islámico “está aumentando de nuevo” debido a la pandemia del coronavirus.
Sostuvo que durante esta crisis mundial de salud los terroristas mantuvieron su capacidad de moverse. Asimismo, destacó que las consecuencias socioeconómicas y políticas podrían hacer “que las personas sean aún más receptivas a la radicalización y el reclutamiento“.
“Si bien el Estado Islámico no ha desarrollado una estrategia con propósito para explotar la pandemia, sus esfuerzos por reagruparse y revitalizar sus actividades han cobrado mayor impulso”, aseveró Voronkov al Consejo de Seguridad, según el documento publicado por la oficina de la ONU.
.@UN_OCT USG Voronkov & @UN_CTED ASG Coninsx briefed UN Security Council on rising threat posed by ISIL & reiterated UN commitment to stand by Member States in addressing the scourge of #terrorism amidst #COVID19
— United Nations Office of Counter-Terrorism (@UN_OCT) February 10, 2021
🔎Statement: https://t.co/lOx5gw5AJp#UNiteToCounterTerrorism pic.twitter.com/12nUVKOvuk
Pequeñas celdas
Así, señaló que es “crucial” que los Estados miembro permanezcan “concentrados y unidos” para frenar el terrorismo. Según precisó, mientras la comunidad internacional continúa lidiando con los legados del “califato” del grupo, unos 10.000 combatientes, en su mayoría de Irak, están planteando una “amenaza importante, a largo plazo y global”.
“Están organizados en pequeñas celdas que se esconden en zonas desérticas y rurales y cruzan la frontera entre los dos países, librando ataques”, explicó.
Por otro lado, Voronkov también abordó la situación de mujeres y niños vinculados con los combatientes. Afirmó que se encuentran en una “terrible” situación humanitaria y de seguridad en centros de detención y campamentos de desplazados, como el de Al Hol.
“Casi dos años después de la derrota territorial de Estado Islámico de Irak y el Levante, unos 27.500 niños extranjeros todavía están en peligro en los campamentos del noreste de Siria”, lamentó el jefe de la Oficina Contra el Terrorismo de la ONU.
Repatriar voluntariamente
En este sentido, se hizo eco del llamado del secretario general de la ONU, António Guterres, de “repatriar voluntariamente a los adultos y niños varados en Irak y Siria”.
Voronkov subrayó también la necesidad de poner fin al “flagelo del terrorismo” derrotando a Estado Islámico en el ciberespacio. El objetivo es interrumpir nuevos ataques a nivel mundial y abordar la amenaza que plantean sus afiliados regionales, especialmente en África.
“Y debemos resolver urgentemente el problema prolongado de los miembros del grupo, no sea que nuestro fracaso permita su resurgimiento”, dijo. En este sentido, aseguró que a través del Pacto de Coordinación Global contra el Terrorismo, el sistema de la ONU continuará “apoyando a los Estados miembro a medida que crecen a estos desafíos”.
“El desafío más urgente”
Por otro lado, la directora ejecutiva del Comité contra el Terrorismo de la ONU, Michèle Coninsx, insistió en el actual entorno de seguridad “volátil y complejo” que destaca por los “desafíos generacionales” de los grupos terroristas.
En este contexto, señaló a la pandemia como el “desafío más urgente”. Según indicó, esta “ha acelerado muchos problemas subyacentes que están alimentando varias amenazas y dejándonos en una situación muy precaria.
Entre otras cosas, apuntó al desvío de la atención y los recursos de la lucha contra la violencia y el extremismo de los grupos terroristas y a los obstáculos para que los Estados miembro repatríen ciudadanos de Siria e Irak.
Por último, Coninsx incidió en que las restricciones de la pandemia agravaron la situación de mujeres y niños en los campamentos. Puntualizó que “no tienen acceso a medicamentos, higiene o refugio”.