15 minutos. Tras más de 78 horas de la avalancha que arrasó un valle del Himalaya, en el norte de India, las operaciones de rescate continúan sin grandes progresos para llegar hasta un grupo de 30, de los cerca de 200 desaparecidos, que se presumen atrapados en un túnel, mientras se desvanece la esperanza de encontrarlos con vida.
Las labores se centran en despejar un túnel de 2,5 kilómetros de largo. Este se encuentra obstruido por lodo y escombros. En este lugar se podrían hallar entre 30 y 35 trabajadores que se encontraban en la zona el domingo en el momento de la catástrofe.
Rescate delicado
En el operativo de rescate, en el que se está utilizando maquinaria de construcción, participan buzos de la Marina y el Ejército de India, además de varias brigadas de las fuerzas de rescate y de la policía.
El plan inicial estimaba que los equipos despejarían el lugar para ayer al mediodía, sin embargo aún no han logrado su objetivo.
“Necesitamos avanzar con cuidado ya que podría salir del interior del túnel agua con alta presión”, explicó a la agencia local ANI la inspectora de policía Aparna Kumar.
Hasta el momento no se ha establecido contacto con los atrapados. Sin embargo, las autoridades de la India que lideran las labores de rescate y centenares de familiares esperan que el grupo se encuentre con vida.
Testimonios de los familiares
A Sanjay Prasad lo consume la impaciencia mientras aguarda en las cercanías del lugar de la catástrofe noticias de su hermano Abhishek. El electricista de 24 años trabajaba en un proyecto eléctrico en el valle el día de la avalancha.
“La operación de rescate hasta ahora ha sido torpe en el mejor de los casos. Hoy es el cuarto día y la condición de los atrapados dentro del túnel es una incógnita”, dijo a Efe.
Los equipos de rescate “parece que no tienen ni idea”, lamentó Prasad, que siente que lo peor es ver que “nadie sabe qué hacer”.
La información de quiénes podrían estar dentro del túnel es incierta. Al lugar en el que se desarrollaban dos proyectos hidroeléctricos acudían centenares de jornaleros cada día, y los registros finales podrían haberse perdido en la avalancha.
“Suponemos que podría haber entre 100 y 150 personas dentro del túnel”, estimó. Esta cifra es mucho más alta a la treintena que manejan las autoridades.
Según los informes policiales por la catástrofe, se recuperaron hasta ahora 32 cuerpos, de los que solo 8 han sido identificados. Mientras, el número de desaparecidos roza los 200 y aumenta a diario conforme las familias denuncian nuevas desapariciones.
“La cifra de 35 (atrapados) es de los registros de la dirección del proyecto, pero cuántos realmente entraron en el túnel el domingo por la mañana se sabría por el registro en las puertas del túnel, que fue arrasado”, explicó.
La catástrofe se debió, de acuerdo a los estudios preliminares, a un gran masa de nieve derretida en la cresta del Nanda Devi, una de las montañas más altas del Himalaya indio, y ha captado la atención del país sobre el rescate.
“Honestamente, tenemos muy pocas esperanzas de que nuestros familiares desaparecidos salgan con vida, (pero) aún esperamos que algo los haya mantenido a salvo”, dijo a Efe Vijendra Singh, mientras espera por noticias de dos de sus familiares.
Su tío Harish, de 50 años, podría ser uno de los atrapados dentro del túnel. Otro pariente Pankaj Singh, de 42 años, fue arrastrado por las inundaciones derivadas del alud y se encuentra también entre los desaparecidos.
Singh se siente “en la oscuridad” por la falta de información sobre los avances. Al igual que otros familiares de las víctimas, acampa en un lugar cercano al accidente, adonde solo tienen acceso los rescatistas y las autoridades.
“Nadie se da cuenta de nuestro dolor de esperar interminablemente para ver si nuestros familiares están vivos allí dentro”, lamentó.