15 minutos. Corea del Norte decidió suspender los planes de emprender “acciones militares” en la frontera intercoreana durante una reunión de la cúpula militar del régimen que lidera Kim Jong-un, informaron este miércoles los medios de Pionyang.
Con esta decisión, Pionyang da marcha atrás tras amenazar con volver a enviar tropas a la frontera desmilitarizada entre las dos Coreas. Además, de reiniciar “todo tipo de ejercicios militares”.
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La cúpula militar del régimen “evaluó la situación actual y suspendió los planes de acciones militares contra el Sur”, según la agencia estatal KCNA.
Retiro de altavoces
El encuentro fue presidido por Kim, quien ocupa los cargos de presidente del Partido de los Trabajadores y de la comisión militar central.
Como muestra de este cambio de dirección, horas después del anuncio, el ejército surcoreano informó que oficiales norteños comenzaron a retirar los altavoces de propagand.
A su vez, ni el principal diario norcoreano, el Rodong, ni la agencia estatal KCNA publicaron hoy artículos críticos con el Sur.
La decisión anunciada este miércoles por Kim supone un nuevo y sorpresivo giro en la escalada de tensión en la península, motivada, según Pionyang, por el envío al Norte de globos con panfletos propagandísticos por parte de activistas desde el Sur.
La batalla de panfletos
Como represalia, el régimen destruyó el pasado día 15 la oficina de enlace intercoreana. También rechazó todo diálogo con el Sur y anunció que remilitarizaría puestos fronterizos que permanecían sin presencia de tropas en virtud del pacto firmado por Seúl y Pionyang en 2018 para avanzar en el deshielo.
Pionyang adicionalmente anunció que prepara el envió al Sur de 12 millones de panfletos con propaganda anti-surcoreana a modo de réplica.
Aunque estos envíos vulneran técnicamente el pacto bilateral de 2018, los analistas consideran que se trata de una excusa del Norte para volver a endurecer su postura y presionar para poder negociar el rebajamiento de sanciones que pesan sobre el país.