15 minutos. Las autoridades encontraron a 17 alumnos de los 333 dados por desaparecidos tras el ataque perpetrado el pasado viernes por el grupo yihadista Boko Haram a una escuela en el estado de Katsina, en el noroeste de Nigeria.
“Hasta el lunes por la noche, la información de que dispongo muestra que se han encontrado a 17 de los niños desaparecidos”. Así lo declaró el gobernador de Katsina, Aminu Masari, al servicio de hausa (idioma hablado en el norte de Nigeria) de la emisora pública alemana Deutsche Welle (DW), según recogen este miércoles los medios locales.
“Todos estos niños desaparecidos que han sido encontrados se han reunido con sus familias desde que cerramos las escuelas“, señaló Masari.
“La mayoría de los estudiantes (secuestrados) están en el bosque de Zamfara (estado limítrofe con Katsina). Se están realizando esfuerzos para su rescate”, aseguró el gobernador.
A la espera de más rescates
El grupo yihadista nigeriano Boko Haram se responsabilizó este martes del secuestro de más de 300 alumnos de la Escuela de Secundaria de Ciencias del Gobierno, un colegio masculino situado en la ciudad de Kankara.
El anuncio de Boko Haram convierte el secuestro de los alumnos en su primera gran operación en el noroeste de Nigeria. La agrupación suele centrar sus ataques en el noreste del país, de donde es originaria.
Se espera que los yihadistas exijan el pago de un rescate y la liberación de algunos de sus miembros bajo custodia de las fuerzas de seguridad, según expertos.
Efectivos del Equipo de Respuesta de Inteligencia de la Policía de Nigeria llegaron este martes a Katsina. Esto, como parte de los esfuerzos destinados a rescatar a los estudiantes.
En reacción al ataque contra la escuela de Kankara, el Sindicato de Maestros de Nigeria amenazó el martes con una huelga nacional por la falta de seguridad de sus miembros y estudiantes.
La historia del grupo
Boko Haram nació en 2002 en la localidad de Maiduguri (capital del estado nororiental de Borno). Lo fundó el líder espiritual, Mohamed Yusuf, para denunciar el abandono del norte del país por parte de las autoridades.
En aquel momento, efectuaba ataques contra la Policía nigeriana, al representar al Estado. No obstante, desde que Yusuf fue abatido por agentes en 2009 el grupo entró en una espiral de radicalización.
Desde entonces, el noreste de Nigeria está sumido en un estado de violencia provocado por Boko Haram, que busca imponer un Estado de corte islámico en Nigeria, país de mayoría musulmana en el norte y predominantemente cristiano en el sur.
Durante su campaña violenta, el grupo ha asesinado a más 27.000 civiles y ha causado cerca de 2 millones de desplazados, según la ONU.