15 minutos. Un total de 387 periodistas terminaron en la cárcel en 2020, otros 54 fueron secuestrados y 4 más están desaparecidos, afirmó el informe anual de Reporteros Sin Fronteras (RSF), publicado este lunes. Entre todos ellos, el número de mujeres detenidas subió un 35 %.
El total de informadores presos se mantuvo estable a pesar de que se produjo un aumento significativo de los ataques y arrestos relacionados con la crisis sanitaria. En 2019, arrestaron a 389 periodistas, 2 más que este año. “Un nivel históricamente muy alto en todo el mundo”, señaló la ONG.
Por segundo año consecutivo, los países que más periodistas detuvieron fueron China (117), Egipto (30), Arabia Saudí (34), Vietnam (28) y Siria (27), indicó RSF. En conjunto, concentran más de la mitad los profesionales arrestados en todo el mundo.
El número de mujeres detenidas entre quienes ejercen la profesión se elevó un 35 %, ya que 42 periodistas fueron privadas de libertad en contraste con las 31 del año pasado.
Las nuevas detenidas tienen como origen principal Bielorrusia (4). Este país está conociendo una represión de sus periodistas sin precedentes, después de las fraudulentas elecciones presidenciales del pasado mes de agosto, según RSF.
La pandemia confinó la información
Esta primera parte del informe anual sobre la libertad de prensa en el mundo, elaborado por la ONG, destacó el aumento de detenciones relacionadas con la cobertura de la pandemia de coronavirus y la crisis sanitaria.
En la mayoría de los casos, los profesionales detenidos por este motivo son puestos en libertad al cabo de pocas horas. Sin embargo, hay 14 que siguen entre rejas. De ese total, la mitad (7) corresponde solo a China, 2 a Bangladesh y uno a Birmania.
En Oriente Medio, varios países aprovecharon la epidemia para reforzar su control sobre los medios de comunicación y la información. Allí, 3 periodistas siguen detenidos por artículos relacionados con pandemia: 2 en Irán y uno en Jordania.
En el continente africano, un periodista ruandés también sigue en prisión. Específicamente, por haber “violado oficialmente las normas de contención” al informar sobre este tema.
Rehenes
“Los arrestos y detenciones arbitrarias se multiplicaron por 4 entre marzo y mayo“, concretó RSF. Esto coincide con el estallido de la pandemia en el mundo y con la adopción urgente, por parte de los países, de las medidas de excepción. Las mismas que contribuyeron a “confinar la información” denunció la organización.
“Estas cifras también confirman el impacto de la crisis sanitaria en la profesión y el hecho inaceptable de que algunos de nuestros colegas están pagando con su libertad la búsqueda de la verdad“. Así lo dijo el secretario general de RSF, Christophe Deloire.
“Cerca de 400 periodistas pasarán las vacaciones tras las rejas, lejos de sus familias y en condiciones que ponen en peligro sus vidas”, detalló Deloire.
Otros datos que se desprenden de este informe anual de RSF es que al menos 54 periodistas están actualmente retenidos como rehenes en todo el mundo. La cifra ha disminuido un 5 % con respecto al año pasado.
Tras la liberación de un profesional ucraniano retenido por las fuerzas separatistas prorusas en Donbass (Ucrania), Siria, Irak y Yemen son ahora las últimas fábricas de rehenes del mundo para los periodistas.