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Estado Islámico reivindicó el doble atentado suicida en mercado de Bagdad

"Cuando llegué a urgencias había mucha gente por el suelo, muchos gritos y mucha sangre", relató la brasileña, María Paula Ottoni, de Médicos Sin Fronteras

Según la nota, uno de los atacantes se metió en medio de un grupo de “renegados”, que es como llaman a los chiíes en la plaza Al Tayaran, en el centro de la capital iraquí, e hizo detonar un cinturón de explosivos (EFE/EPA/Murtaja Lateef)

15 minutos. El grupo yihadista Estado Islámico (EI) reivindicó este viernes el doble atentado suicida en un mercado del centro de Bagdad, que dejó el jueves al menos 32 muertos y más de 100 heridos.

En un comunicado difundido a través de uno de sus canales de propaganda en Telegram, el EI aseguró que el ataque fue perpetrado por 2 atacantes suicidas.

Según la nota, uno de los atacantes se metió en medio de un grupo de “renegados”, que es como llaman a los chiíes en la plaza Al Tayaran, en el centro de la capital iraquí, e hizo detonar un cinturón de explosivos.

El segundo suicida, añadió, se hizo explotar del mismo modo cuando otros ciudadanos y miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes acudieron a socorrer a los heridos.

Según la reivindicación del Estado Islámico, esta acción provocó más de 30 muertos y unos 100 heridos en Bagdad.

Dicho relato coincide con la versión que dio el Gobierno iraquí. Según las autoridades, el primer atacante fingió estar enfermo y pidió ayuda a las personas que lo rodeaban en un popular mercado callejero de ropa de segunda mano. Cuando se aproximó un grupo de gente, se hizo estallar.

De acuerdo con el último balance del Ministerio de Salud iraquí, el ataque causó 32 muertos y 110 heridos. Sin embargo, el número de fallecidos podría aumentar debido a la gravedad de algunos de los lesionados.

Se trató del mayor ataque suicida en el centro del Bagdad en los últimos años y el primero desde mayo de 2019. Horas después de haberse producido, el primer ministro, Mustafa al Kazemi, destituyó a parte de la cúpula de seguridad del Ministerio de Interior.

Relato de Médicos Sin Fronteras

Cuando llegué a urgencias había mucha gente por el suelo, muchos gritos y mucha sangre”. Así lo contó la médica brasileña, María Paula Ottoni, de Médicos Sin Fronteras, sobre el caos que se vivió el jueves en el hospital de Bagdad donde atendieron a muchas de las víctimas del doble atentado del Estado Islámico contra un mercado.

Ottoni explicó en una entrevista telefónica con EFE que en el hospital, en el que participa en un proyecto para atender a pacientes de la COVID-19 en la capital iraquí, el Al Kindi, atendieron a unos 60 afectados. De ese total, 23 murieron y otros se encuentran muy graves.

La doctora brasileña forma parte de un equipo de 9 médicos y enfermeras de Médicos Sin Fronteras de un proyecto para atender a contagiados por el coronavirus. No obstante, el jueves tuvo que echar una mano al personal local del servicio de urgencias cuando empezaron a llegar decenas.

El centro hospitalario es uno de los más cercanos de la plaza Al de Al Tayaran. Allí, los terroristas suicidas del Estado Islámico se hicieron explotar en un mercado callejero de ropa de segunda mano de Bagdad rodeados de gente.

“Cuando llegué la gente estaba por el suelo y les estaban clasificando por su gravedad. La mayoría tenían perforaciones en el abdomen y el tórax, pero también algunos quemados, algunos traumas neurológicos y muchas fracturas”, indicó Ottoni.

La médica relató la sensación de adrenalina y los gritos y la sangre. “Mis zapatos estaban completamente rojos por la sangre”.

A pesar del caos, “en unos 10 minutos hicimos el triaje y organizamos el espacio”. “Como en una hora el lugar estaba ya organizado: esta gente tiene que ir a cirugía, estos tienen fracturas, estos tienen heridas más superficiales”, narró.

A pesar de la rapidez con que se actuó, “la gente que llegó estaba realmente grave”. De hecho, muchos de los que atendieron “están muertos y casi muertos”, lamentó.

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