15 minutos. Emiratos Árabes Unidos (EAU) se convirtió este jueves en el tercer país árabe en normalizar sus relaciones con Israel.
Esto luego de los acuerdos de paz firmados por Egipto en 1979 y Jordania en 1994.
Es además el primer Estado del golfo Pérsico en dar este paso cuando otros no se atrevieron.
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Si bien Omán sorprendió a sus vecinos recibiendo al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en octubre de 2018, el sultanato no acabó de oficializar los lazos con Israel.
Es una región en la que el conflicto palestino sigue siendo una línea roja y un arma política para muchos Gobiernos árabes.
Las monarquías suníes aliadas de Estados Unidos y enfrentadas abiertamente con Irán no escondieron su interés por acercarse a Israel.
Hubo un tímido intento en los pasados años, pero de cara a la opinión pública mantuvieron una postura anti-israelí.
Sin embargo, EAU no fue un país especialmente combativo. No fue el que denunció en voz más alta las acciones israelíes, ni el primero en apoyar al pueblo palestino económica y políticamente.
El paso de este jueves no sorprende. Sin embargo, llega sin preaviso y sin que se hayan conocido las negociaciones que culminaron con el anuncio por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, de este “acuerdo de paz histórico” entre EAU e Israel.
La directora de comunicación estratégica del Ministerio de Exteriores emiratí, Hend al Otaiba, también se pronunció a través de la red social Twitter.
“EAU ha trabajado incansablemente en los pasados meses para este logro diplomático, que traerá estabilidad a la región y apoyará el proceso de paz”, dijo.
Historic day.
— هند مانع العتيبة Hend Al Otaiba (@hend_mana) August 13, 2020
The three-way call resulted in an agreement to stop Israeli annexation of Palestinian lands. UAE has worked strenuously over the past months for this diplomatic achievement, which will bring stability to the region and support the peace process.
En los últimos años, Abu Dabi desarrolló una política exterior más ambiciosa, apartándose de la vía marcada por Arabia Saudí, diversificando sus aliados y ampliando su influencia regional.
Planteamiento multilateral
Este jueves el viceministro de Exteriores emiratí, Anwar Gargash, explicó en un comunicado que el paso dado por su Gobierno.
Dijo que se basa en el “planteamiento multilateral de EAU respecto a las cuestiones sensibles de la región” y lo calificó de “iniciativa valiente”.
Por su parte, el vicepresidente emiratí, Mohamed bin Rashid al Maktum, celebró el acuerdo con una frase épica en su cuenta de Twitter:
“La historia la escriben los hombres, la paz la hacen los valientes”, escribió.
¿Acuerdo de paz?
Si bien el acuerdo es calificado como de “paz”, EAU nunca se enfrentó en combate al Ejército israelí, ni le declaró la guerra como Egipto y Jordania, que después de varias contiendas sellaron sendos tratados de paz con Israel.
Cuando los países árabes combatieron con Israel en la Guerra de los Seis Días de 1967, EAU aún no existía como tal.
En la llamada Guerra de Yom Kipur en 1973, la pequeña federación de emiratos desérticos sólo tenía dos años de vida independiente.
En la actualidad, Emiratos dispone de un pequeño pero moderno Ejército, apoyado por EEUU, que interviene militarmente en el conflicto de Yemen y supuestamente apoya al mariscal Jalifa Hafter en Libia.
La política más expansionista de Abu Dabi se vio reflejada también en la diplomacia y en diciembre de 2018 reabrió su embajada en Damasco, después de siete años de clausura debido al conflicto en Siria, en lo que pareció un acercamiento al presidente sirio, Bachar al Asad, alineado con Irán.
Más recientemente, en medio de la pandemia del coronavirus, el Gobierno emiratí también le tendió la mano a Irán, su archienemigo del Golfo, al que envió ayuda médica cuando era el país de la región más afectado por la COVID-19.
Ahora, Emiratos queda en el vértice de un delicado equilibrio regional extraordinariamente complejo en el que empezó a marcar su propia pauta.