15 minutos. El Vaticano afirmó este martes que la “eutanasia es un crimen contra la vida humana”, describiéndola como un “acto intrínsecamente malo en toda ocasión y circunstancia”; además criticó las leyes que permiten “este grave pecado”.
“La eutanasia es un crimen contra la vida humana. Con tal acto, el hombre elige causar directamente la muerte de un ser humano inocente”, señaló la Congregación para la Doctrina de la Fe en su carta Samaritanus Bonus, referente al cuidado de las personas mayores en las fases críticas y terminales de la vida.
“Aquellos que aprueban leyes sobre la eutanasia y el suicidio asistido se hacen, por lo tanto, cómplices del grave pecado que otros llevarán a cabo. Ellos son también culpables de escándalo porque tales leyes contribuyen a deformar la conciencia, también la de los fieles”, añadió.
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Según el documento congregacional, las leyes que legitiman “el suicidio asistido” y “la eutanasia voluntaria” en cualquiera de sus formas son reprobables. Niegan “los límites éticos y jurídicos de la autodeterminación “oscureciendo el valor de la vida humana durante una enfermedad, el sentido del sufrimiento y el significado del tiempo que precede a la muerte”.
Dicha congregación enfatizó que “no existe un derecho al suicidio ni tampoco a la eutanasia”. También rechazaron rotundamente “el aborto preventivo”, aplicado cuando se pronostica que un niño podría nacer con malformaciones o morir por enfermedades incurables.
Juzgan que, en estos casos, correspondería “tutelar la vida y la coexistencia entre los hombres”.
Valoran que “colaborar con semejantes acciones inmorales” o dar a entender que alguno pudiera hacerlo es ilícito.
El Vaticano: la eutanasia es inmoral
También dedicaron unas palabras al rol de los sanitarios, cuya labor es “ponerse siempre al servicio de la vida y de asistirla hasta el final”. De modo que no pueden prestarse a prácticas eutanásicas. Ni siquiera a petición del interesado, y mucho menos de sus familiares”.
“No es lícito suspender los cuidados que sean eficaces para sostener las funciones fisiológicas esenciales, mientras que el organismo sea capaz de beneficiarse”, dice el texto.
Indican que “la objeción de conciencia en ámbito médico y sanitario” tendría debería ser reconocida legalmente.
“Se decide al puesto de Dios el momento de la muerte. Por eso, aborto, eutanasia y el mismo suicidio deliberado degradan la civilización humana, deshonran más a sus autores que a sus víctimas”, advierte el documento.
Niegan que sea un acto compasivo, optando en todo caso por “acompañar al enfermo”.
El pasado sábado el papa Francisco recibió en el Vaticano a la cúpula de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y, entre otros temas, conversaron sobre la eventual aprobación de la ley de la eutanasia en España.
Un tema referente “a la vida, que se desarrolla desde que “el niño que está en el seno de su madre hasta que muere” y que le preocupa al papa.