15 minutos. El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, participará por primera vez desde que asumió el cargo hace 4 años en la Asamblea General de la ONU, en medio de graves acusaciones sobre su manejo de los derechos humanos.
“Esta será la primera vez que el presidente se dirija a la Asamblea General de la ONU, la principal junta deliberativa de la ONU donde están representados los 193 Estados miembros”, informó este lunes el jefe del protocolo presidencial, Robert Borje.
Está previsto que el debate se produzca de forma virtual del 22 al 26 de septiembre de 2020. Duterte siempre optó por enviar a su ministro de asuntos exteriores como representante nacional.
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La participación de Duterte ocurre precisamente cuando la presión internacional sobre su Gobierno crece e incluso han barajado la posibilidad de investigar las violaciones a los derechos humanos durante su mandato.
Según organismos humanitarios unas 30.000 personas murieron en su guerra contra las drogas.
Duterte, de 75 años, describió a las Naciones Unidas como un “organismo inútil” y llegó a decir que jamás permitirá que los relatores de la ONU entren a su país.
Duterte: examinado sobre DDHH
De hecho, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, con sede en Ginebra, podría solicitar esta semana que haya una “investigación imparcial en Filipinas”. Luego del informe que la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Michele Bachelet, presentó en junio.
Ese informe denuncia “asesinatos extendidos y sistemáticos”, que podrían constituir crímenes de lesa humanidad instigados por el gobierno de Duterte.
“La política filipina de mano dura contra las drogas ilegales (…) dio lugar a violaciones graves contra los derechos humanos incluyendo asesinatos y detenciones arbitrarias”. A tal punto, señalan, que es “necesario abordar de forma urgente la impunidad”, señaló la ACNUR.
Duterte también tiene abierto un “examen preliminar” en la Corte Penal Internacional, organismo que podría involucrarlo en crímenes de lesa humanidad si prospera una investigación.
La Eurocámara también aprobó la pasada semana una resolución condenando las violaciones de derechos humanos en Filipinas y reclamando a la ONU una investigación independiente.