15 minutos. El papa Francisco lamentó el desastre medioambiental en la isla de Mauricio que se produjo después de que el buque japonés, MV Wakashio, se quedara varado durante 2 semanas en Pointe d’Esny, un área protegida del parque marino Blue Bay, poniendo a todo su ecosistema en peligro.
“Hoy se celebra un concierto en Port Louis, capital de Mauricio, que ha sufrido un grave desastre ambiental”, dijo. Los cristianos del mundo entero celebran el Tiempo de la Creación del 1 de septiembre al 4 de octubre.
Decenas de personas se han manifestado en las calles de Port Louis para denunciar la mala gestión del vertido y la muerte de unos 40 cetáceos.
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El máximo representante de la Iglesia católica a nivel mundial se mostró “preocupado” por las tensiones entre los Gobiernos de Turquía y Grecia. Cuando ambos luchan por controlar una zona marítima rica en hidrocarburos.
Hizo un llamamiento al “diálogo constructivo” y les pidió “respetar la legalidad internacional como medio para resolver conflictos“.
En el Ángelus de este domingo, al comentar el Evangelio del Día (cuando Jesús anuncia su pasión de camino a Jerusalén), recordó las actitudes de los verdaderos discípulos. La primera de ellas, consiste según ha explicado, en “renunciar a sí mismo”, esto no implica “cambios superficiales”, sino una inversión de valores”.
La otra actitud es la de tomar la cruz. “No se trata solo de soportar con paciencia las tribulaciones cotidianas. Sino también de llevar con fe y responsabilidad esta parte de cansancio y de sufrimiento que la lucha contra el mal conlleva”.
Destacó que “con la cruz en la pared de casa o al cuello, los cristianos evidencian su deseo de unirse a Cristo en el servir con amor a los hermanos, especialmente a los más pequeños y frágiles”.
“La cruz es signo santo del Amor de Dios y del Sacrificio de Jesús. No debe ser reducida a objeto supersticioso o joya ornamental”, advirtió.