15 minutos. El grupo yihadista Estado Islámico (EI) se atribuyó este jueves el ataque con cohetes contra la base aérea de Bagram, la mayor base militar de Estados Unidos (EEUU) en Afganistán, que se saldó sin víctimas.
En un breve comunicado publicado por la agencia Amaq, vinculada a los yihadistas, EI dijo estar detrás del ataque, sin dar más detalles al respecto.
Previamente, la misión de la OTAN en el país, Apoyo Decidido, indicó que un total de cinco proyectiles impactaron en las instalaciones de EEUU en Afganistán.
“Cinco cohetes han sido lanzados a la base aérea de Bagram a primera hora de esta mañana. No ha habido víctimas mortales ni heridos. Nuestros socios de las Fuerzas de Seguridad Afganas están investigando el incidente”, señaló en Twitter.
El gobernador del distrito de Bagram, Abdul Shokor Qudosi, informó que dos de los cohetes alcanzaron una zona residencial, provocando daños en un edificio cercano. Por su parte, los otros tres cayeron dentro del aeropuerto.
Acuerdo de paz
Un portavoz del Ministerio de Interior, Tariq Arian, acusó a los talibán, precisando que realizaron el ataque con un lanzacohetes colocado en el maletero de un coche. Así lo precisó la agencia de noticias afgana Jaama.
Sin embargo, un portavoz talibán rechazó cualquier implicación en el ataque a Bagram, de acuerdo con un mensaje enviado por WhastApp a DPA.
Qudosi denunció que se trata de la tercera acción de este tipo contra la base militar en Afganistán desde que EEUU y los talibán firmaron el acuerdo de paz en febrero. El último ataque ocurrió el mes pasado y también fue reivindicado por EI.
El acuerdo contempla un alto el fuego -que se ha incumplido- y un canje de presos que comenzó a materializarse. A cambio, se espera la retirada gradual de las tropas estadounidenses del país y del inicio de un diálogo de paz entre el Gobierno y los talibán.
Las autoridades afganas liberaron el miércoles a un primer grupo de cien talibán encarcelados. Asimismo, procedieron este jueves a la excarcelación de otro segundo grupo de igual número, en ambos casos en la prisión de Bagram.