Cadena perpetua sin retroactividad: así es la ley de seguridad china

Organizaciones como Amnistía Internacional hablan de "amenaza" para los derechos humanos en Hong Kong

El siguiente paso será que el Gobierno de Hong Kong la promulgue en su boletín oficial (EFE/EPA/Jerome Favre)

15 minutos. La ley de seguridad nacional china para Hong Kong, ratificada y firmada este martes por el presidente del país, Xi Jinping, no será retroactiva pero su máxima pena será la cadena perpetua, aseguró el diario oficial Global Times.

“No habrá cláusulas referidas a la retroactividad, a menos que el acto criminal sea de naturaleza continuada”. Así lo afirmó este rotativo, subsidiario del Diario del Pueblo, órgano oficial del Partido Comunista Chino (PCCh).

“Quienes violen la ley se enfrentarán hasta a 10 años de cárcel o más, mientras que la máxima pena será la prisión de por vida”, de acuerdo con el texto legal, añadió el diario.

La normativa fue aprobada por unanimidad por los 162 asistentes a la reunión del Comité Permanente de la Asamblea Nacional Popular (ANP, Legislativo). Estos votaron también a favor de adjuntarla al Anexo III de la Ley Básica, la “mini-Constitución de Hong Kong”. Dicha norma permite que Pekín incluya leyes nacionales para su cumplimiento en la ciudad semiautónoma. Esta cuenta con un sistema legal propio.

La ley ya está en vigor en la China continental. El siguiente paso será que el Gobierno de Hong Kong la promulgue en su boletín oficial para que tenga efecto en el territorio semiautónomo. Algo que, probablemente, se haga con celeridad.

Los cuatro delitos tipificados en esta ley son secesión, subversión del poder estatal -acusación empleada habitualmente por Pekín contra disidentes y activistas-, actividades terroristas y confabulación con fuerzas extranjeras que pongan en peligro la seguridad nacional.

Según analistas citados por Global Times, la normativa “golpeará directamente a agentes y grupos políticos controlados por Estados Unidos en Hong Kong, que en el pasado provocaron problemas en la ciudad sin apenas importarles las consecuencias”.

¿Un equilibrio?

Pekín reiteró en numerosas ocasiones que sospecha de la existencia de una “mano negra” extranjera, apuntando a Washington, que mece las protestas antigubernamentales. Las mismas que desde mediados del año pasado se han repetido en Hong Kong.

Un miembro del Comité Permanente, Tam Yiu-chung, explicó al rotativo estatal que el Gobierno central “solo ejercerá una jurisdicción criminal en un ámbito limitado“. Serán las autoridades hongkonesas quienes se encarguen de la mayoría de los casos relacionados con el movimiento prodemocrático. Este se ha saldado con miles de detenciones desde su inicio.

Según Tam, la nueva ley de seguridad china generará un “equilibrio” entre las leyes hongkonesas y chinas.

Global Times destacó también el “poderoso efecto disuasorio” de la nueva ley. Citó el caso de la formación prodemocrática Demosisto, disuelta después de que sus principales figuras anunciasen que la abandonaban tras publicarse en los medios locales la aprobación de la normativa.

La decisión de aprobar la ley se produjo tan solo un día antes de que este miércoles, 1 de julio, se conmemore la retrocesión del territorio de la soberanía británica a la china en 1997.

Pekín defendió este proyecto. A su juicio, se trata de un asunto interno y las protestas de otros Gobiernos no son más que injerencias. Entretanto, organizaciones como Amnistía Internacional hablan de “amenaza” para los derechos humanos en Hong Kong.

Abogados y activistas hongkoneses creen que la ley terminará por cercenar las libertades de las que goza la ciudad frente al resto de China.

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