15 minutos. La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, acusó a las autoridades de Birmania de cometer “graves violaciones de derechos humanos” en la represión de las protestas, incluso “posibles crímenes contra la humanidad”, y advirtió que el país asiático podría derivar en un conflicto abierto como el de Siria.
“Hay parecidos claros con Siria en 2011”, alertó Bachelet, después de “otro fin de semana de masacres coordinadas” que dejó al menos 82 muertos entre el viernes y el sábado solo en la localidad de Bago, cerca de Rangún. “Parece que las Fuerzas Armadas pretenden intensificar su política sin piedad de violencia contra la población de Birmania, usando equipos militares e indiscriminados”, añadió.
Hay “informaciones creíbles” sobre el uso de granadas propulsadas por cohetes, granadas de fragmentación y fuego de mortero contra manifestantes en Bagi, según la oficina de la ONU.
The ongoing repression of protests in #Myanmar could spark a "full-blown conflict," @mbachelet has warned, urging countries with influence to take immediate and impactful action to halt the “slaughter” of civilians.https://t.co/Y2zY0ifbHA
— United Nations Human Rights Council 📍 #HRC56 (@UN_HRC) April 13, 2021
La Asociación para la Asistencia de Presos Políticos (AAPP) de Birmania estima que más de 700 personas han muerto víctimas de la represión contra las protestas. Estas se desataron tras el golpe de Estado del 1 de febrero, en el que las Fuerzas Armadas expulsaron del poder al Gobierno controlado por Aung San Suu Kyi.
Comparación con Siria
La jefa de Derechos Humanos de la ONU considera que en Birmania, al igual que ocurrió en Siria hace ya una década, “vemos a manifestantes pacíficos que se encuentran con una fuerza innecesaria y claramente desproporcionada”. Esto ha llevado a grupos de civiles a tomar las armas y ha derivado en una “espiral de violencia” que se extiende por las principales ciudades.
“Temo que la situación de Birmania avance hacia un conflicto en toda regla”, dijo Bachelet. Con su mensaje quiso recordar lo “desastroso” que fue para Siria “el fallo de la comunidad internacional” a la hora de “responder” a tiempo. En este sentido, llamó a no repetir “los errores mortíferos del pasado”.
Bachelet exige medidas “inmediatas, decisivas y con impacto” para presionar a la junta militar birmana. Considera que “las declaraciones de condena y las sanciones dirigidas claramente no son suficientes”. De esta manera hizo alusión a los castigos adoptados en estas últimas semanas contra individuos y entidades vinculados al actual régimen.
“Los países con influencia tienen que aplicar urgentemente una presión concertada sobre el Ejército de Birmania“, reclamó Bachelet. En ese sentido, abogó por cortar el suministro de armas y fondos a la junta militar.
Por otra parte, pidió a los países vecinos que acojan temporalmente a quienes puedan estar huyendo de la violencia. Reclamó acceso sin trabas a la ayuda humanitaria, a la espera de determinar cuál sería el alcance del aparente colapso de algunos servicios básicos.
Arrestos masivos y condenas a muerte
Otro de los motivos de preocupación para Naciones Unidas son los “arrestos masivos”. Se estima que hay más de 3.000 personas actualmente entre rejas -entre ellos Suu Kyi, que acumula casi una decena de cargas penales-. Además 23 fueron condenadas a muerte en juicios secretos, cuatro de ellas identificadas como manifestantes.
La ONU advirtió que “cientos de personas” se habrían escondido para no ser detenidos. Periodistas, activistas y figuras públicas están siendo señaladas, en muchas ocasiones por expresar en redes sociales su malestar con la actual situación. Todo ello, además, en medio de un bloqueo de las comunicaciones, ya que la banda ancha y los servicios de datos móviles permanecen cortados desde el 2 de abril.