15 minutos. Países de la Unión Europea (UE), de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la propia Rusia, que se encuentra en el medio del escándalo, se han pronunciado tras la decisión de Estados Unidos (EEUU) de retirarse del Tratado de Cielos Abiertos de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).
La decisión la formalizó este viernes la embajada de EEUU en Moscú y se hará efectiva dentro de seis meses.
Desde Europa se lamentan
Diez países de la UE, entre los que figuran los cuatro grandes (Alemania, Francia, Italia y España), se comprometieron a seguir aplicando el Tratado de Cielos Abiertos.
Esos 10 países europeos lamentaron este viernes, en una declaración conjunta, el anuncio de Donald Trump. Sin embargo, comparten sus “preocupaciones” sobre el cumplimiento de las disposiciones del tratado por parte de Rusia. Por ello, tienen intención de dialogar con Moscú sobre varios puntos.
En cualquier caso, dijeron que continuarán poniéndolo en práctica. A su juicio, aporta “un valor añadido evidente para nuestra arquitectura de control de los armamentos convencionales y para nuestra seguridad común”.
Los europeos hicieron hincapié en que van a tratar de solucionar con Rusia las “cuestiones en suspenso como las restricciones indebidas” a los sobrevuelos de Kalinigrado.
La declaración conjunta también la suscribieron Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, Finlandia, República Checa y Suecia.
La OTAN preocupada
Los embajadores de la OTAN analizarán este viernes el anuncio de EEUU de abandonar el Tratado de Cielos Abiertos. Dicho acuerdo garantiza la transparencia en cuanto al control de armas. Específicamente, están preocupados por el comportamiento de Rusia en ese pacto.
“Los aliados continúan consultando estrechamente sobre el futuro del tratado y el Consejo del Atlántico Norte se reunirá para discutir ese asunto”, indicaron fuentes de la Alianza. Además, confirmaron una reunión del máximo órgano de toma de decisiones de la OTAN a nivel de embajadores.
“En particular, nos preocupa que Rusia haya restringido vuelos sobre ciertas áreas“, agregaron las fuentes.
“Todos los aliados están de acuerdo en que el control de armas, el desarme y la no proliferación realizan contribuciones esenciales para alcanzar la seguridad de la Alianza”, señalaron las fuentes aliadas.
En la cumbre de 2018, los jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN “reiteraron su preocupación sobre la implementación selectiva de Rusia del tratado de Cielos Abiertos, y que eso socava nuestra seguridad”, apuntaron.
Rusia niega acusaciones
Por su parte, Rusia negó este viernes que haya violado el Tratado de Cielos Abiertos. De gual forma, acusó a EEUU de ser la parte que lo incumple “gravemente”.
“A lo largo de los años hemos presentado una serie de quejas contra Estados Unidos con respecto a sus violaciones de este tratado en varios aspectos”. Así lo dijo el viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Riabkov, en una conferencia del Fondo de Apoyo a la Diplomacia Pública Alexandr Gorchakov.
“Estados Unidos viola gravemente el Tratado de Cielos Abiertos. Las quejas expresadas contra nosotros ayer son infundadas, con tal vez dos excepciones”, sostuvo, según la agencia TASS.
En opinión del viceministro, al anunciar su retirada del Tratado de Cielos Abiertos, EEUU ha seguido la misma estrategia que con el tratado INF sobre la eliminación de misiles de medio y corto alcance. Este fue suscrito en 1987 entre Moscú y Washington. Sin embargo, la Administración Trump también renunció a ese acuerdo tras acusar a Rusia de violarlo.
“El 2 de agosto de 2019 EEUU completó su retirada unilateral del tratado INF, poniéndole fin. El colapso de este acuerdo, que en muchas maneras fue crucial para la estabilidad estratégica, marcó otra fase de los intentos estadounidenses de desmantelar la arquitectura global de seguridad. Ahora podemos ver un enfoque y comportamiento similar”, sostuvo.
El Tratado de Cielos Abiertos permite a sus 34 Estados miembros sobrevolar cualquier parte del territorio del resto de participantes y realizar fotografías desde el aire, con el objetivo de asegurar que no preparan ataques militares.