15 minutos. Los afganos “en peligro de sufrir represalias de los talibán” enfrentan “una carrera de obstáculos” al intentar salir de su país para llegar a un “lugar seguro”, así lo afirmó Amnistía Internacional (AI).
Destacó que los países vecinos cerraron sus fronteras e imponen estrictas normas, dejando a muchos sin más opción que cruzar de forma irregular.
La organización detalló en un informe que, casi 2 meses después de concluir las operaciones de evacuación en Afganistán, quienes quedaron atrás se enfrentan a “obstáculos formidables” para buscar seguridad fuera del país centroasiático.
“Desde que los talibán llegaron al poder, ha sido casi imposible obtener documentos de viaje, por lo que muchas personas afganas emprenden travesías irregulares que dan lugar a un trato punitivo por parte de otros gobiernos”, condenó la directora del equipo sobre Derechos de Personas Refugiadas y Migrantes de Amnistía Internacional, Francesca Pizzutelli.
Lamentó que “en lugar de encontrar seguridad y protección”, los afganos terminan “atrapados en campamentos improvisados en zonas fronterizas”.
Además, han sido detenidos mientras esperan a ser “deportados a un destino incierto“.
Amnistía denunció así que países de Europa y Asia Central someten a las personas afganas a “devoluciones sumarias ilegales, detenciones y deportaciones”.
Demandó que cumplan con su “obligación de proteger a las personas que corren peligro de sufrir violaciones graves de Derechos Humanos”, poniendo fin de inmediato a este trato.
Asimismo “garantizar el acceso a procedimientos de asilo justos”.
Cierre de fronteras
El informe de AI subraya cómo Pakistán, Uzbekistán, Irán, Tayikistán y Turkmenistán cerraron sus fronteras a los afganos que viajan sin documentos.
Esto a pesar del riesgo que implica devolverlas y en peligro de sufrir graves abusos por parte de los talibán.
Las cifras proporcionadas por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) muestran que las autoridades iraníes deportaron a 58.279 personas afganas indocumentadas entre el 27 de agosto y el 9 de septiembre de 2021.
Uzbekistán declaró el 20 de agosto, que devolvió a 150 personas a Afganistán, basándose en un acuerdo con los nuevos gobernantes de Afganistán, recordó la organización.
Países que comparten frontera terrestre con Afganistán no aplican las reglas de fronteras abiertas para quienes buscan refugio.
Tampoco lo hacen territorios como Bulgaria, Croacia y Grecia que llevan a cabo “devoluciones sumarias de personas afganas”.
Nuevas restricciones
Polonia introdujo nuevas restricciones que harán que a la gente le resulte “imposible” cruzar irregularmente la frontera para solicitar asilo en ese país.
Sobre Polonia, la organización avisó que un grupo de 32 personas afganas permanece “atrapado por los guardias” en una “pequeña franja” de la frontera entre este país y Bielorrusia desde el 19 de agosto.
Esto después de haber sido trasladadas de Polonia a Bielorrusia en lo que se sospecha que es una “devolución sumaria”.
Y “sin cobijo adecuado, agua potable, alimentos o acceso a atención médica”.
Amnistía apuntó también a que mientras se incrementaban las llegadas desde Afganistán, las autoridades turcas anunciaron la ampliación de un muro en su frontera con Irán.
Turquía sigue deteniendo a las personas afganas indocumentadas para preparar su deportación.
En este contexto, el grupo señaló que otra medida que impacta en la protección de las personas resultan los exámenes de seguridad que realizan países como Alemania.
AI advirtió sobre la situación de los afganos que no han superado estas “estrictas” pruebas realizadas también por Estados Unidos.
Garantizar una “salida segura”
En este sentido, el grupo llamó a los Estados a tomar medidas “urgentes” para garantizar la “salida segura” de los afganos que corren peligro de sufrir ataques de los talibán.
Unas medidas que reclama AI que deben incluir acciones como “minimizar los requisitos de documentación de viaje y ofrecer visados por razones humanitarias a quienes más peligro corren”.
“Instamos a todos los países a abrir sus fronteras a las personas afganas que buscan refugio, y a establecer programas de reasentamiento específicos para proporcionar seguridad a quienes más peligro corren”, insistió Pizzutelli.
“Los gobiernos deben brindar protección internacional a las personas recién llegadas y a las personas afganas que ya están en su territorio, teniendo en cuenta el principio internacional de no devolución”, afirmó.
Amnistía Internacional (AI) reiteró así en la necesidad de actuar por esta vía para ayudar a salir del país a los afganos, ante el deterioro de los Derechos Humanos, especialmente a mujeres activistas, los defensores de derechos, periodistas y personas pertenecientes a minorías étnicas o religiosas.
Los estados deben brindar protección internacional tanto a las personas recién llegadas como a las personas afganas que ya se encuentran en su territorio, y deben ayudar a los países de la región a garantizar los derechos de las personas afganas que viajan a ellos, reclamó la organización.
“El mundo no debe abandonar a Afganistán en este momento crítico. Necesitamos un esfuerzo internacional concertado para llevar a las personas afganas hasta un lugar seguro”, añadió Pizzutelli.
Recalcó que las vidas de miles de hombres y mujeres, que han luchado por los derechos en el país, “penden ahora de un hilo”.