15 minutos. Afganistán aseguró que sus servicios básicos no se verán afectados después de que Estados Unidos (EEUU) decidiera cancelar ayudas al país por 1.000 millones de dólares.
El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, visitó Kabul para tratar la disputa entre el presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, y su rival Abdullah Abdullah.
Durante las negociaciones, Pompeo intentó satisfacer a los dos líderes con la formación de un gobierno de unidad nacional. Sin embargo, los esfuerzos fracasaron y “decepcionaron” a EEUU, que decidió imponer la reducción millonaria de ayuda para 2020.
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Ghani aseguró que “la reducción en la asistencia de los EEUU no tendrá efectos directos en los servicios básicos. Precisó que intentará cubrir esa pérdida de ingresos con “fuentes alternativas”.
Remarcó que su Gobierno redactó un programa para situaciones de emergencia capaz de solventar “situaciones tan inesperadas”.
Ayuda condicionada
Ghani remarcó que su Gobierno tratará de “satisfacer” a EEUU para que revise su decisión, ya que ese recorte no se aplicará de inmediato y estará “condicionado”.
La crisis política afgana viene gestándose desde las elecciones presidenciales de septiembre, cuando se sumaron numerosas acusaciones de fraude contra Ghani.
Abdullah rechazó los resultados y se autoproclamó presidente, llegando incluso a jurar como mandatario el 9 de marzo en una ceremonia paralela a la de Ghani.
El presidente afgano volvió a culpar este martes a su rival político del fracaso de la mediación de Pompeo, porque, dijo, las demandas de Abdullah eran inconstitucionales.