Últimas 15minutos

Rechazan que Supremo suspendiera a la directiva de Primero Justicia

El partido opositor está dirigido por Tomás Guanipa (secretario general) y Julio Borges (coordinador nacional), quienes quedarían cesados

El Centro de Comunicación Nacional rechazó, como hiciera en el caso de AD, "la nueva írrita sentencia ejecutada por el brazo judicial de la dictadura" (Jimmy Villalta/ZUMA Wire/DPA)

15 minutos. El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela ordenó suspender a la cúpula del partido Primero Justicia (PJ), al que pertenecen los destacados opositores Henrique Capriles y Julio Borges, tal y como hizo con Acción Democrática (AD). Ambos hechos son vistos por la oposición venezolana como una ofensiva judicial para socavar sus opciones de cara a las elecciones parlamentarias de este año.

"La Sala Constitucional del TSJ decretó medida cautelar de tutela constitucional consistente en suspender la actual junta directiva de la organización con fines políticos Primero Justicia", anunció el alto tribunal.

Primero Justicia, uno de los grandes partidos de la oposición venezolana, está dirigido por Tomás Guanipa (secretario general) y Borges (coordinador nacional). Ambos, ahora, quedarían cesados.

En su lugar, el Supremo designó una "junta directiva 'ad hoc' para llevar adelante el proceso de reestructuración necesario". Puso al frente a José Brito, a quien corresponderá, a partir de este momento, la designación de los demás cargos de Primero Justicia y de "las autoridades regionales, municipales y locales".

Además, el Supremo determinó que la nueva cúpula de Primero Justicia podrá utilizar la tarjeta electoral. Incluso, el logotipo, los símbolos y "cualquier otro concepto propio de la señalada organización".

Asimismo, decidió dejar temporalmente sin efecto "los actos de expulsión o exclusión partidista y suspensión, entre otros, efectuados por los miembros de la junta directiva de Primero Justicia contra sus militantes y, específicamente, los que recaen sobre los ciudadanos accionantes".

Esta decisión del Supremo obedece, precisamente, a una acción emprendida por Brito y Conrado Pérez. Estos eran miembros de PJ y fueron expulsados del partido cuando se alinearon con el chavismo para arrebatar al líder opositor, Juan Guaidó, la presidencia de la Asamblea Nacional, y poner en su lugar a Luis Parra, también expulsado por ello de PJ.

"Con la moral intacta"

"Hoy intentan robar nuestras siglas prolongando la práctica de la usurpación, creyendo que por decreto se puede engañar. Pero no han podido lograr que se reconozca como legítimo a su régimen criminal y tampoco podrán engañar a la dirigencia, militancia y especialmente a los millones de venezolanos", reaccionó PJ en Twitter.

PJ ha reivindicado que su "valor" equivale al de sus dirigentes, a quienes ha descrito como "hombres y mujeres que no se arrodillan", "que reclaman en las calles su derecho a una vida digna".

El partido reprochó a "la dictadura de Nicolás Maduro" que "le ha quitado la paz a los venezolanos, mata de hambre a sus compatriotas y ha empujado a millones a cruzar nuestras fronteras".

"A ese país que ha depositado su confianza en nosotros queremos decirle: nuestro partido está unido, con la moral intacta y bajo el único propósito de lograr la libertad. (…). El cambio para Venezuela no puede esperar más", dijo.

Borges también arremetió contra la sentencia del Supremo que consideró "absurda, ilegal e inexistente". Se mostró seguro de que el chavismo no podrá "confiscar" a Primero Justicia.

"No será la dictadura de Maduro la que apagará el espíritu de lucha de Primero Justicia. Nuestro partido es un sentimiento, es la entrega de miles de justicieros que en cada rincón del país se niegan a rendirse", coincidió Guanipa.

Capriles, por su parte, advirtió a los venezolanos que el partido cae ahora en manos de "una basurilla muy corrupta" y les instó a no dejarse embaucar. "La razón de esta decisión, lo que busca, es que usted tire la toalla, que la gente claudique".

Apoyo opositor

El Centro de Comunicación Nacional rechazó, como hiciera en el caso de AD, "la nueva írrita sentencia ejecutada por el brazo judicial de la dictadura contra Primero Justicia (…) para entregárselo a personeros serviles".

"Expresamos nuestro respaldo a Primero Justicia y todos sus militantes, quienes durante más de 20 años han desempeñado un liderazgo fundamental en la lucha democrática asumiendo candidaturas presidenciales, persecuciones políticas, exiliados e incluso asesinados por quienes hoy usurpan el poder", destacó.

En concreto, defendió que "Primero Justicia está representado en la imagen de figuras como Juan Requesens, que hoy enfrenta la cárcel por su lucha democrática, o la de Fernando Albán, mártir de la democracia".

Así, ratificó su reconocimiento a Borges, Guanipa y Capriles como auténticos dirigentes de Primero Justicia. "Justicieros", les dijo el gabinete de Guaidó, "cuenten con su Gobierno legítimo y con toda Venezuela".

A Maduro, por otro lado, le advirtió que "la única respuesta que recibirá la dictadura en su intento de criminalizar a la disidencia política será a un pueblo que resistirá y luchará, el incremento de la presión internacional y una dirigencia política que está dispuesta a llegar a las últimas consecuencias".

En este contexto, Guaidó dijo que, si bien están intentando "imponer a sus títeres", "no engañarán a nadie". "Fuerzas como AD, PJ y todos los que han sacrificado nacieron para ir contra el totalitarismo que ellos hoy abrazan. Así ha sido y será. Caerán con ellos".

Horizonte electoral

En el trasfondo de estos movimientos judiciales del Supremo subyace el hecho de que Venezuela debe celebrar este año unas elecciones parlamentarios que son clave. Si la oposición pierde la Asamblea Nacional, Guaidó dejará de ser su titular. En consecuencia, perderá la legitimidad constitucional para mantenerse como presidente encargado del país.

A ello se suman las recientes decisiones del TSJ para arrebatar a la Asamblea Nacional la potestad de nombrar a los magistrados del Consejo Nacional Electoral (CNE), pieza fundamental para unos comicios limpios, y designar a sus nuevos integrantes.

Los principales partidos opositores, el G-4 dirigido por Guaidó, dijeron que no se prestarán a una "farsa" electoral. Con las actuales condiciones, no participarán en los próximos comicios.

Sin embargo, Maduro insistió en que este año habrá elecciones parlamentarias, aunque sea con un CNE que no reconoce la oposición y con directivas impuestas por mandato judicial en las formaciones rivales.

"Se están dando garantías extraordinarias para la participación de todos. Bienvenidos, vamos al juego electoral y que gane el que tenga que ganar", dijo Maduro el miércoles.

Maduro destacó que "una buena parte de la oposición ha anunciado que participará en las elecciones parlamentarias". Esto, en alusión a la oposición minoritaria de Parra. Asimismo, lamentó que "el llamado G-4" se niegue a hacerlo. Le achacó tal postura a las órdenes de Estados Unidos (EEUU) y Colombia. "¡Qué vergüenza, arrodillados!", dijo.

Más Vistas

Ver más