15 minutos. Un tribunal de apelaciones de Venezuela ratificó este viernes la condena de 13 años y 7 meses de prisión para el expresidente de la mayor filial de la estatal petrolera PDVSA en Estados Unidos, Citgo, José Ángel Pereira Ruimwyk, y a otros 5 directivos de esa empresa a 8 años y 10 meses.
La Sala 9 de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal de Caracas confirmó la sentencia del Tribunal Primero de Primera Instancia de la misma ciudad, de acuerdo a un comunicado de prensa del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).
Al expresidente de Citgo, Pereira Ruimwyk, se le confirmó la condena por los delitos de peculado doloso propio y concierto de funcionario con contratista, asociación para delinquir, además de una multa de US$ 2 millones “equivalentes al 40 % del valor de los bienes objeto de delito”.
Asimismo, la Corte de Apelaciones ratificó la condena para los directivos de Citgo, ciudadanos Tomeu Vadell Recalde, Jorge Luis Toledo Kohury, Gustavo Adolfo Cárdenas Cardona, José Luis Zambrano Colina y Alirio José Zambrano Colina por los delitos de concierto de funcionario con contratista y asociación para delinquir.
Los exdirectivos de la filial venezolana los condenaron el pasado 26 de noviembre de 2020.
Retaliación
El 21 de noviembre de 2017, el fiscal general del régimen de Venezuela, Tarek Saab, informó sobre la detención de estos ciudadanos luego de que firmaran contratos que “comprometían el patrimonio nacional y el futuro” de la filial de PDVSA “sin contar con el beneplácito del Ejecutivo Nacional”.
“La alta gerencia de Citgo (…) el pasado 15 de julio del año 2017 firmó un acuerdo internacional con las empresas Frontier Group Management y Apolo Global Management, basándose en una presunta refinanciación de los programas de deuda del año 2014 y del 2015″, dijo Saab en aquel momento.
Explicó que para solicitar préstamos “bajo condiciones leoninas, desfavorables” para la industria petrolera venezolana y “ofreciendo como garantía” la propia filial.
En abril de 2021 les dictaron una medida de arresto domiciliario, aunque los devolvieron a prisión el 16 de octubre pasado.
Su abogada, María Alejandra Poleo, informó en ese momento a EFE que los 6 exdirectivos, 5 de los cuales son ciudadanos estadounidenses y uno residente permanente, los llevaron a la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) en Caracas.
La detención se produjo luego de que se conociera la extradición de Alex Saab -presunto testaferro de Nicolás Maduro- de Cabo Verde a Estados Unidos, un hecho que Poleo relacionó con la vuelta a prisión de sus defendidos.
“Y como consecuencia de la extradición de Alex Saab, nuevamente los 6 de Citgo son utilizados como monedas de cambio. Fueron trasladados al Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia) para un presunto examen médico”, escribió inicialmente en Twitter la abogada.
Agregó que esperaba que “vuelvan a su casa por cárcel”, pero no ocurrió.
Visita consular
El pasado 14 de diciembre, Estados Unidos confirmó que una delegación del Departamento de Estado se trasladó a Venezuela para una “visita consular” a ciudadanos estadounidenses detenidos en ese país.
El subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Brian A. Nichols, aseguró en una conferencia telefónica con periodistas que se trató de “una visita consular”.
“El derecho de las visitas consulares es algo que tiene una historia milenaria en la diplomacia y eso fue el motivo de la visita“, zanjó el funcionario, sin que precisara mayores detalles.