15 minutos. La mandataria interina de Bolivia, Jeanine Áñez, aseguró este miércoles que en el país “no hay golpe de Estado”, en contra de lo que denunció ante la comunidad internacional Evo Morales desde México.
“Quiero dejar en claro que no hay un golpe de Estado en Bolivia, hay una reposición de la legalidad constitucional”, manifestó en un mensaje de “tranquilidad” hacia la comunidad internacional.
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Primer discurso de Áñez a la nación
Áñez pronunció su primer discurso a la nación desde el Palacio Quemado en La Paz, en el que dijo que uno de sus primeros objetivos es la convocatoria de elecciones en el plazo “lo más breve posible”.
También reiteró que su objetivo es recuperar el orden democrático en Bolivia, después de que la renuncia de Morales el domingo sumiera al país en un vacío de poder y una ola de violencia.
Al respecto, reiteró que su mandato es “estrictamente provisional”, con los objetivos inmediatos de convocar nuevas elecciones y derogar una sentencia constitucional que permitió a Evo Morales presentarse a los fallidos comicios del pasado 20 de octubre.
Transición pacífica
Jeanine Áñez se comprometió a “limpiar las instituciones” que a su juicio quedaron manchadas por un fraude electoral e insistió en que la única salida son nuevas elecciones.
La presidenta interina llamó a “una transición pacífica y democrática”.
“Hablo de transición sin ambigüedades, hablo de un cambio de régimen, de revocar las condiciones que nos habían convertido en un país totalitario para construir valores, instituciones y procedimientos plenamente democráticos”, subrayó.
“Un pueblo no es un líder, es su gente”, advirtió la mandataria interina, una senadora opositora que desde el lunes asumió el rumbo del país.
Agregó que “son los líderes los que tienen el deber de luchar por las necesidades y expectativas de la gente y no la gente la que tiene que luchar por las ambiciones de los líderes”.
“Les aseguro que se acabaron las persecuciones y el amedrentamiento en Bolivia”, dijo.
“Los únicos bolivianos que tienen que hacer maletas son nuestros hermanos en el exilio, los que no tenían derechos hasta hoy, los que sufrieron la persecución del Gobierno anterior y que ahora podrán volver a Bolivia”, proclamó.