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Alto costo de medicinas desata la ira contra farmacéuticas

Los ciudadanos reclaman que las farmacias no traducen sus ganancias en beneficios para la población

Los profesionales de la sanidad, pensionistas y jóvenes reclaman con pancartas la necesidad de bajar los precios de los medicamentos (Alberto Valdes/EFE)

15 minutos. Los ciudadanos están castigando a la industria farmacéutica de Chile desde el inicio del estallido social. Están hastiados por las deficiencias del abastecimiento público de medicinas y los elevados precios de las farmacias privadas, que venden los remedios de marca más caros de Latinoamérica.

Por las noches, las imágenes de las cámaras de seguridad de los locales farmacéuticos revelan a grupos de encapuchados que arrasan con las cajas de medicinas de las estanterías.

Los profesionales de la sanidad, pensionistas y jóvenes reclaman con pancartas la necesidad de bajar los precios de los medicamentos.

Una de las principales quejas de los ciudadanos es que la industria no traduce sus ganancias en beneficios para la población. Según la Fiscalía Nacional Económica (FNE), en 2018 supusieron 1.514 millones de dólares en ventas a consumidores finales.

De acuerdo con la Organización Panamericana de Salud (OPS), los chilenos son los que más gasto de bolsillo tienen en medicinas. Incluso, los que más invierten en fármacos de marca.

Otras opciones

Un estudio de 2019 del Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) detectó una diferencia que puede llegar hasta los 181.000 pesos (232 dólares), entre los precios de los medicamentos originales y los bioequivalentes.

La sanidad pública chilena, de la que se beneficia más del 75 % de la población, cuenta con un sistema que suministra medicamentos a las boticas públicas y hospitales. Estos ofrecen precios más reducidos y gratuidad para los mayores de 60 años, así como los carentes de recursos.

Gestión pública deficiente

El servicio de suministro de fármacos de la sanidad pública cuenta con un sistema de Garantías Explícitas de Salud (GES). Este determina qué fármacos están disponibles en los establecimientos públicos.Macri promete una oposición constructiva en su despedida

Pero de acuerdo con el informe de la FNE, "la regulación existente no asegura ni garantiza el acceso a estos medicamentos".

Para el vicepresidente del Colegio de Farmacéuticos, José Cienfuegos, a veces no se cubren las demandas de las medicinas para las enfermedades básicas. "Cenabast (ente que suministra medicamentos al sector público) no está cumpliendo el 100 % del abastecimiento", dijo.

Mariela Maturana, desempleada de 57 años, no puede trabajar debido a la fibromialgia que padece y gasta más de 150.000 pesos (aproximadamente 190 dólares) al mes en medicamentos. Su enfermedad no entra dentro de las patologías del GES. Por lo tanto, debe costearse el precio de la totalidad de los tratamientos.

La fama de las cadenas farmacéuticas

A pesar de las opciones públicas, las deficiencias del sistema llevan al 48 % de los chilenos a preferir comprar en las cadenas privadas. Estas venden los productos a precios sustancialmente más elevados.

Las tres cadenas farmacéuticas más grandes de Chile (Cruz Verde, Salcobrand y FASA), que en 2008 fueron condenadas por colusión de precios en más de 222 medicamentos, fueron víctimas durante las protestas. Algunos de sus locales fueron quemados y saqueados fruto del descontento popular.

Los laboratorios mueven los hilos

La FNE apuntaló en su informe que las cadenas de farmacias privadas pagan un 70 % más a los laboratorios que el sector público. Cifra que ha trasladado el foco del debate sobre el margen de beneficio de estos.

Además, el dato podría explicar los elevados precios en las farmacias privadas frente a las públicas.

Juan Pablo Atal, académico especializado en economía sanitaria, explicó la importancia de este dato. "Parece que los laboratorios se llevan una parte importante porque le venden mucho más caro a las farmacias que al Gobierno. Con esto se muestra dónde está la plata".

Los laboratorios, que según la FNE invierten más de 200 millones de dólares anuales en promover sus firmas entre los doctores, han instaurado una cultura de marca que ha desembocado en que el 90 % de la población adquiera este tipo de productos frente a los genéricos.

Sebastián Castro, abogado de la FNE, aclaró que es el médico el que mueve la demanda de medicamentos de marca al recetar las medicinas a los pacientes.

"El 42 % de los médicos obtiene información sobre medicamentos de los visitadores y los congresos, mayoritariamente financiados por los laboratorios", agregó el abogado.

El presidente de Cenabast, Valentín Díaz, explicó que "el Estado no ha sido lo suficientemente asertivo de intervenir en el mercado, y a su vez las personas han quedado desamparadas a estos poderes de la industria farmacéutica".

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