15 minutos. La cuenta de Instagram del sheriff del condado de Osceola Marcos Lopez publicó una fotografía confidencial de la escena del crimen de Madeline Soto el pasado sábado. Posteriormente, su oficina explicó que había sido un accidente.
La Oficina del Sheriff del Condado de Osceola no aclaró quién había subido la imagen, si el propio Lopez o un empleado.
Por su parte, el exsheriff del condado de Osceola Russ Gibson, quien se postula contra Lopez en las elecciones de 2024, indicó que la fotografía mostraba el cuerpo de Soto, de 13 años. A la niña la hallaron muerta el pasado viernes en una zona boscosa cerca de St. Cloud; fue reportada como desaparecida el 26 de febrero.
“Hoy se hizo una publicación en las redes sociales sobre un evento comunitario para personas mayores”, dijo un portavoz anónimo del condado de Osceola en un correo electrónico a ClickOrlando. “En la publicación se incluyó accidentalmente una fotografía de investigación. La foto fue eliminada inmediatamente. Nos disculpamos profundamente por cualquier confusión o perturbación que esto haya podido causar”.
Consecuencias legales
La publicación se hizo la misma mañana que Nirva Rodríguez, una empleada civil de la Oficina del Sheriff del Condado de Osceola, compartió una fotografía en su página personal de Facebook con Stephan Sterns, el principal sospechoso de la desaparición y muerte de Soto, de fondo.
La ley de Florida prohíbe la divulgación de fotografías que representen el asesinato de un menor, incluidas imágenes o videos del cuerpo, excepto al padre.
Si un funcionario del gobierno lo hace intencionalmente y con conocimiento, podrían acusarlo de un delito grave de tercer grado. En estos casos, la pena sería de hasta 5 años de prisión.