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Naya Rivera por siempre

Conocida por ser una de las estrellas de la serie musical “Glee”, fue también icono latino, feminista y LGBT. Hoy, el firmamento le rinde homenaje y el cielo tiene un nuevo ángel en su coro

Naya nació el 12 de enero de 1987 en Santa Clarita, California (Archivo EFE)

15 minutos. “Camino enojada con el mundo pero, en realidad solo estoy peleando conmigo misma. Y ya no quiero pelear más, estoy demasiado cansada. Quiero ser yo misma”. Así habló Santana López en la exitosa serie juvenil Glee, en un alegato al amor libre y a no vivir en un armario. Ese icónico momento de la serie musical es uno de los que consagró a la actriz que daba vida a Santana, Naya Rivera, como un ejemplo para los jóvenes LGBT del mundo y para el feminismo millennial. Y, además, Rivera, estadounidense de ascendencia puertorriqueña, ha sido durante años un referente de artista latina.

El 13 de julio, desgraciadamente, la noticia de su muerte conmocionaba al mundo. Llegaba tras 5 días de búsqueda, desde que desapareció el miércoles anterior, 8 de julio, mientras navegaba con su hijo en el lago Piru de Los Ángeles.

Hoy, el mundo entero le rinde homenaje dentro y fuera de internet. Son muchos los que la recuerdan como una defensora de la igualdad y la visibilidad. Una luchadora que brillará eternamente en el firmamento de los famosos.

Artista desde la cuna

Las raíces de Naya Rivera eran principalmente latinas, concretamente puertorriqueñas. Pero también corría por sus venas sangre alemana y afroamericana.

Nació el 12 de enero de 1987 en Santa Clarita, California. Hija de la modelo, Yolanda Marie Previtire; y el actor, George Rivera, tenía dos hermanos menores, Mychal y Nickayla.

Aunque dio sus primeros pasos en el mundo de la interpretación cuando era una bebé como actriz de anuncios publicitarios, su primer papel relevante vino en 1991. Naya tenía 4 años y formó parte del elenco de The Royal Family en 1991, lo que le valió una nominación a los Young Artist Awards.

Naya Rivera por siempre
Su muerte ha conmocionado al mundo (EFE/EPA/Mike Nelson)

A partir de ese momento, Rivera concadenó papeles pequeños y episódicos en todo tipo de series; como The Fresh Prince of Bel-Air, Baywatch, Family Matters, CSI: Miami, 8 Simple Rules, así como varias apariciones en The Bernie Mac Show. Incluso actuó en los escenarios teatrales para U Don't Know Me: The Musical. Un arduo camino hacia la interpretación que compaginó con trabajos de niñera, dependienta y teleoperadora.

No obstante, su salto a la fama vino en 2009, cuando fue elegida para dar vida a Santana López, una de las estrellas de la popular serie musical y juvenil Glee, que relataba las aventuras y desventuras de los miembros del coro de un prototípico instituto estadounidense.

Aunque el personaje de Santana era al principio más secundario, encarnando a una de las animadoras del equipo de fútbol cuyo rol era casi de antagonista, a mediados de la primera temporada empezó a cobrar más relevancia y, a principios de la segunda, pasó a formar parte del elenco regular.

Referente del amor libre

Un protagonismo que creció gracias a uno de los romances que visibilizaron al colectivo LGBT para toda una generación. "Me siento agradecida de que, para algunos, mi cola de caballo, mi uniforme de cheerleader y mis diálogos descarados, hayan aportado un poco de luz”, dijo la actriz en una carta a la revista Billboard.

Y es que si bien el reparto de Glee ya contaba con un personaje gay entre sus protagonistas, con Naya Rivera y su compañera, Heather Morris, dieron un paso más al incluir también una historia sobre amor lésbico. Algo que, tal y como desveló la propia Rivera, no fue sencillo.

“Al principio, a los personajes de Santana y Brittany (interpretada por Heather) solo se les permitían escenas de pequeños besos cortos y rápidos, porque los guionistas tenían que asegurarle a la cadena que tratarían el tema de puntillas”, explicó en su libro biográfico Sorry Not Sorry: Dreams, Mistakes, and Growing Up (2016).

Según la actriz, lo que permitió que eso cambiara y “Brittana”, como apodaban los seguidores a la relación entre las dos animadoras, tuviera tanta visibilidad y desarrollo fue, de hecho, la propia comunidad de fanáticos. “Quién sabe si, de no haber sido por la efusividad hacia verlas juntas, los guionistas se hubieran tomado tan en serio la relación”, dijo. También comentó que “los fans deberían tener crédito por ello”.

En la misma línea, en la carta publicada por Billboard, Naya Rivera se declaró “increíblemente afortunada por haber interpretado a un personaje en la televisión que ha significado tanto para tantas personas de la comunidad LGBT”. Y además, se definió como “una mujer que apoya la igualdad y los derechos para todos”.

Además de eso, Rivera ha sido un ejemplo de superación para las personas con trastornos de la alimentación, especialmente para las chicas jóvenes y adolescentes. “Cuando era estudiante de segundo año, me di cuenta de que lo que comenzó como un juego había llegado demasiado lejos: evitaba la comida a toda costa”, confesó en sus memorias.

Legado de Naya Rivera para su hijo

Sobre ello habló en una entrevista con la revista People. “Me entristece que haya chicas que todavía estén pasando por esto 15 años después de que yo estuviera ahí”. Por eso, añadió: “Espero que alguien pueda sacar algo bueno de esto”, dijo refiriéndose a su confesión.

En el terreno amoroso, de Naya Rivera se conocen principalmente dos romances. Uno, el que mantuvo con el rapero, Big Sean, desde abril de 2013, con quien sacó el single Sorry en septiembre de ese mismo año, comprometiéndose en octubre. En 2014, rompieron la relación.

Naya Rivera por siempre
Naya Rivera en una imagen de 2013 (EFE/EPA/Paul Buck)

Su otra relación conocida fue con el actor, Ryan Dorsey, con quien había salido en el pasado y con el que retomó el romance tras cortar con Sean. Se casaron en julio de 2014 y su hijo, Josey Hollis nació en septiembre de 2015. En 2017, se separaron tras varias desavenencias desde 2016.

Pero si ha habido un amor que lo ha eclipsado todo para Rivera, ese es el que ha mantenido hacia su hijo, a quien siempre tuvo en cuenta en cada paso, como, por ejemplo, al escribir su libro. “Espero que Josey lo lea algún día. Deseo que le brinde una mejor perspectiva sobre los problemas a los que se enfrentan las mujeres” dijo a People.

Así, la última publicación que la actriz compartió en su Instagram, donde contaba con 2,8 millones de seguidores, fue una foto en la que salía junto a su pequeño de 4 años, acompañada de la frase “solo nosotros dos”.

De hecho, según las autoridades, la trágica muerte de Naya Rivera podría deberse a que salvó la vida de su hijo. “El niño describió que su madre le ayudó a subir al bote, empujándole desde atrás hasta la cubierta”. Así lo dijo el sheriff, Bill Ayud, en una rueda de prensa. Asimismo, explicó que “Naya debió reunir la fuerza suficiente para llevar a su hijo de vuelta al barco, pero no la necesaria para salvarse”.

Lamentable coincidencia

Tras conocerse la triste noticia, son varios los famosos, como Ricky Martin y Ashley Benson, que le han rendido homenaje en redes sociales junto a un montón de usuarios, incluyendo a antiguos compañeros de reparto de Glee. Este es el caso de Jane Lynch y Max Adler.

Y es que, además, Naya Rivera fue encontrada muerta el mismo día (13 de julio) en que murió su compañero de reparto, Cory Monteith, 7 años atrás (el 13 de julio de 2013). Otro de los actores principales, Mark Salling, falleció el 30 de enero de 2018.

Hoy, es la marcha de Naya Rivera la que sacude las redes y conmueve al mundo. “Recibir tanto amor e historias conmovedoras a raíz de interpretar a Santana ha sido una de las mayores bendiciones de mi vida”, dijo hace tiempo para Billboard.

La bendición, para el mundo, es haber podido contar con el legado que deja tras de sí.

Hoy, el coro celestial tiene un nuevo ángel.

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