15 minutos. El actor Michael Madsen fue hallado muerto este jueves en su casa de Malibú. Me gusta la idea de imaginarlo llegando al cielo, o tal vez el infierno le parecería más divertido, bailando Stuck in the Middle With You de Stealers Wheel, la canción que acompañó su escena más icónica.
La policía recibió una llamada del 911 sobre un hombre que agonizaba. Minutos después, lo hallaron muerto en su casa de Malibú. Tenía apenas 67 años.
Su publicista, Ron Smith, confirmó que la causa de la muerte fue un infarto. Pero no habló de la muerte de un cliente, sino de un amigo, alguien con quien compartía vivencias únicas que no tendrá con nadie más. “Echaré de menos nuestras llamadas locas y nuestros planes de dominar el mundo”.
Más allá de las locaciones donde actuaba, Madsen era un hombre alejado de los reflectores y el bullicio de Hollywood. En 2022 tuvo que lidiar con la muerte trágica y repentina de uno de sus hijos, quien se suicidó a los 26 años después de servir en las fuerzas armadas.
Michael Madsen no era un actor taquillero, jamás lo veríamos entregado a Hollywood en una película de Marvel ni recibiendo una ovación de pie en los Oscars. Era mucho más que eso, algo que no se puede lograr ni con método ni con sacrificio, era un actor de culto.
Casi todas las películas en las que participó Madsen son consideradas de culto, para muestra un botón: Thelma & Louis, The Doors y varias películas de Quentin Tarantino, su compadre y con quien compartía una admiración y una visión de la vida.
Mr. Blonde
Madsen participó en casi todas las películas de Tarantino, pero una de ellas marcó su carrera y su vida. Interpretó a Mister Blonde en Reservoir Dogs, la primera película del director.
La escena más icónica de la película fue protagonizada por Madsen. Con la tranquilidad de un psicópata y el placer de un sádico, le corta la oreja a un policía mientras baila Stuck in the Middle With You de Stealers Wheel. La escena hacía que la gente dejara las salas de cine aunque todo es implícito en ella. También propició que la película no fuese apta para todo público. Harvey Weinstein intentó convencer a Tarantino que la quitara para aumentar la taquilla, pero el cineasta se negó.
El toque de culto de Michael Madsen no solo se limitó a las películas, también dio su voz a uno de los personajes del videojuego Grand Theft Auto III y también publicó libros de fotografías y poemas con un toque único.
Madsen seguramente será recordado como uno de esos actores indomables que no se adaptaron a Hollywood y que aportaron al cine su individualidad única.
La mejor descripción de él la dio su hermana, la también actriz Virginia Madsen: “Era trueno y terciopelo. Travesura envuelta en ternura. Un poeta disfrazado de forajido. Un padre, un hijo, un hermano: grabado en la contradicción, atemperado por un amor que dejó huella.”