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Un pequeño Capitán América pide asilo en Estados Unidos

El niño, fanático del superhéroe de Marvel Comics, se convirtió en un símbolo e inspiración para los migrantes

Iker huyó junto a su madre en 2014 de Honduras debido a la violencia que arrasaba en el país (Cortesía Twitter @HeltLawGroup)

15 minutos. El Capitán América, como llaman todos los que lo conocen a Iker Velázquez, un niño de ocho años que junto a su madre Evelyn abandonó Honduras huyendo de la violencia, tuvo este miércoles una cita "con el destino" ante una jueza de inmigración en Chicago.

En 2014, a sus tres años, Iker, de la mano de Evelyn, abandonó su país y emprendió una hazaña digna del héroe al que imita.

Madre e hijo recorrieron en doce días un trayecto de 1.900 millas a pie, en balsa, en automóvil y en un camión de pasajeros, hasta llegar a la frontera de México con Estados Unidos (EEUU).

Desde entonces, ambos recibieron el apoyo de varias organizaciones para no ser deportados. De igual manera, albergaban esperanzas en la audiencia judicial donde podrían hallar una solución definitiva a sus vidas, que es lo que están esperando.

La audiencia, sin embargo, no tuvo un fallo definitivo y la decisión quedó aplazada hasta el 10 de marzo del 2020 porque, según se argumentó, se necesita entrevistar a más testigos del caso.

Iker cuenta con el apoyo de decenas de simpatizantes que se presentarán en la audiencia ante la jueza federal de inmigración, Kaarina Salovaara, destinada el año pasado a los tribunales federales de Chicago por el presidente Donald Trump.

Símbolo de los niños inmigrantes

Según dijo la activista Julie Contreras, del Comité Nacional de Inmigración de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (Lulac) y portavoz de la familia, Iker es el símbolo de los 52.000 menores que fueron catalogados como los "niños de la frontera".

Sus casos, agregó la activista, están experimentado un notable retraso burocrático por falta de jueces.

Muchos de estos niños fueron detenidos en centros de inmigración improvisados y en malas condiciones de vida, según advirtió Contreras.

El pequeño Capitán América aseguró que dirá a la honorable jueza que no quiere regresar a Honduras. También dio consejos a otros niños que enfrentan audiencias con sus familias ante jueces para establecerse en EEUU y estar lejos de la violencia.

"Si otros niños van a ir a corte, yo les diría que no tengan miedo y tengan esperanza", dijo Iker, quien vive en la ciudad de Waukegan, en Illinois, asiste a la escuela y aprendió a hablar inglés.

Origen del amor por el superhéroe

La madre del niño y su abogado, Christopher Helt, relataron cómo surgió el amor de Iker por Capitán América, el superhéroe del universo Marvel.

Un día, el pequeño llevó un muñeco del superhéroe a una audiencia en la corte, donde activó por error la voz del juguete. Luego, amplió su visión del personaje a través de libros y películas.

En su octavo cumpleaños, el pequeño se vistió de Capitán América para celebrar con familiares y amigos.

"A través de su contacto con libros y películas del héroe, él aprendió palabras como libertad y opresión, palabras que yo no conocía a su edad", afirmó el abogado que lleva el caso.

Una familia que espera un futuro libre

El abogado de la familia dijo que, si todo sale bien, ambos recibirán su tarjeta de residentes y con el tiempo podrán ser ciudadanos estadounidenses.

"Me siento con mucha confianza, pero, como todos saben, la administración de Trump cambió las reglas para exigir el asilo político", destacó Helt.

"Iker y Evelyn son la razón del porqué este país ofrece asilo político; en primer lugar, ellos tienen un caso de asilo político que debe otorgarse sin que existan dudas en la mente de la juez", señaló Contreras.

El año en que partieron de Honduras, grupos de delincuentes estaban atacando a los activistas por la paz como Evelyn y su esposo. Cuando al patrón de la pareja lo asesinaron a golpes, ambos decidieron salir con Iker para no ser víctimas de la brutal violencia.

"Este miércoles estamos en solidaridad con Iker y su mamá y esperamos que la libertad suene para ellos", reiteró la activista de Lulac.

Medida dictada por Trump

El abogado recordó que una nueva regla para que soliciten el asilo es que tienen que hacer su petición primero en un tercer país.

El pasado julio entró en vigor una normativa dictada por Trump que impide otorgar asilo a quienes no lo soliciten en un "tercer país seguro".

El Gobierno trató de que la medida fuera aplicada con carácter retroactivo, pero ese martes la jueza federal con sede en California, Cynthia Bashant, le paró los pies.

En respuesta a una acción legal de organizaciones pro inmigrantes, Bashant determinó que los que esperan en la frontera el resultado de su petición de asilo ingresada antes de mediados de julio no estarán sujetos al requisito de un "tercer país".

Este fallo "protegerá las vidas de los solicitantes de asilo que se vieron obligados a soportar dificultades extremas mientras esperaban en ciudades fronterizas peligrosas durante meses su oportunidad de solicitar asilo en Estados Unidos", dijo en un comunicado Erika Pinheiro, abogada de la organización Al Otro Lado.

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