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La peor semana de Wall Street desde 2008

Los datos acumulados de los últimos cinco días en la Bolsa de New York son en sí un balance de daños

La Reserva Federal recortó los tipos de interés al rango del 0 % al 0,25 %. También anunció un alivio cuantitativo de 700.000 millones de dólares (EFE/EPA/Justin Lane)

15 minutos. La crisis del coronavirus y su amenaza de recesión global arrastraron a Wall Street a su peor semana desde 2008, con ventas de pánico que provocaron pérdidas acumuladas del 17 % en su principal indicador, el Dow Jones de Industriales. Además, una volatilidad que se extendió a los mercados de bonos del Tesoro o el petróleo. Todo ello, pese a los esfuerzos de las autoridades de Estados Unidos (EEUU) por proteger la economía.

La plaza estadounidense sufrió la tercera peor jornada de su historia este pasado "lunes negro". El Dow Jones cayó como no lo había hecho desde 1987, casi un 13 % o 3.000 puntos. Sin embargo, en las siguientes sesiones el indicador se montó en una montaña rusa cuyas fuertes subidas y bajadas le permitieron recuperar algo de terreno.

Finalmente, el Dow quedó por debajo de la barrera de los 20.000 puntos, borrando todas las ganancias que el presidente Donald Trump solía utilizar como barómetro de su presidencia desde que entró en la Casa Blanca.

Los datos acumulados de los últimos cinco días en la Bolsa de New York son en sí un balance de daños. El principal indicador de Wall Street perdió un 17,30 % de su valor, el selectivo S&P 500 un 14,98 % y el Nasdaq un 12,64 %.

Todo como resultado del aumento de casos de coronavirus en EEUU, más de 16.000, y la redistribución del brote desde China a Europa. Esto está interrumpiendo la cadena de suministro global y ha llevado a los bancos centrales a coordinarse y realizar acciones drásticas para inyectar dólares en los sistemas financieros.

"La situación ha progresado rápidamente más allá de un 'shock' de demanda o un 'shock' de oferta, es una interrupción sin precedentes y una reorganización de la vida económica. Aun hay pocas pistas sobre la profundidad de la caída en el consumo, pero los datos serán inauditos. Las solicitudes de desempleo se contarán por millones la próxima semana". Así lo explicaron en una nota analistas de Wells Fargo.

Sorpresas

La Reserva Federal recortó los tipos de interés al rango del 0 % al 0,25 %. También anunció un alivio cuantitativo de 700.000 millones de dólares. La idea: asegurar el flujo de dinero hacia los hogares y negocios.

Y mientras en EEUU se debate un paquete de estímulo fiscal de casi un billón de dólares propuesto por el Gobierno de Trump, las autoridades de estados altamente poblados, como California y New York, ordenaron a sus negocios no esenciales cerrar las puertas. Asimismo, pidieron a sus residentes a mantenerse en casa para evitar la propagación del patógeno.

La volatilidad, medida por el índice Vix, se disparó esta semana en torno al 15 % y tocó un máximo no visto desde la última crisis financiera. Coincidió esto con las ventas de pánico no solo de acciones, sino de activos seguros como la deuda pública o el oro, en una búsqueda frenética de liquidez por parte de los inversores.

En ese sentido, se vio un alza en el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años, que había tocado recientemente mínimos nunca vistos. También se observó un descenso en el precio del oro. Estos movimientos sorprendieron incluso al economista y premio Nobel, Paul Krugman.

Por su parte, el petróleo intermedio de Texas se hundió un 29 % acumulado esta semana, hasta 23,53 dólares el barril. La razón: la fuerte caída de la demanda por la interrupción de actividades económicas y el aumento del suministro de Arabia Saudí.

Los analistas de la firma Charles Schwab indicaron que la próxima semana "será interesante ver si las medidas extraordinarias tomadas para ayudar a la economía y los mercados financieros, y las informaciones sobre los estímulos fiscales que están en camino, podrán ayudar a calmar los miedos de los inversores".

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