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La decimotercera y última ejecución federal del Gobierno de Trump ocurrió este sábado

Dustin John Higgs recibió la inyección letal por secuestrar y ordenar los asesinatos de 3 mujeres en 1996, hechos de los que aseguró ser inocente

Las víctimas de Higgs fueron Tamika Black, de 19 años; Tanji Jackson, de 21 años; y Mishann Chinn, de 23 (Cortesía Twitter @Ash76022972)

15 minutos. Dustin John Higgs, fallecido en las primeras horas de la mañana de este sábado, se convirtió en el decimotercer preso y último en morir mediante ejecución federal durante el mandato de Donald Trump, desde que el Departamento de Justicia reinició esta modalidad en julio de 2019.

Higgs fue condenado por secuestrar y ordenar los asesinatos de 3 mujeres en 1996. Sin embargo, mantuvo su inocencia hasta el día de su muerte. "Me gustaría decir que soy un hombre inocente. Yo no ordené los asesinatos", según sus últimas declaraciones recogidas por la cadena CNN.

El autor material de los disparos fue un acompañante del reo, Willis Haynes, condenado a cadena perpetua.

Las víctimas de Higgs fueron Tamika Black, de 19 años; Tanji Jackson, de 21 años; y Mishann Chinn, de 23.

El Tribunal Supremo de Estados Unidos (EEUU) se negó a detener la ejecución federal ordenada por la Administración Trump. No obstante, algunos jueces discreparon, como Sonia Sotomayor, quien lamentó la "urgencia sin precedentes" que ha rodeado a este caso. "Después de esperar casi 2 décadas para reanudar las ejecuciones federales, el Gobierno debería haber procedido con cierta moderación para asegurarse de que lo hizo de manera legal", manifestó.

Luego de 16 años

La ejecución de Higgs continuó de todas maneras a pesar de la apelación de su abogado, Shawn Nolan, quien pidió un aplazamiento porque Higgs padecía coronavirus. En términos generales, se trataba de una sentencia injusta dado que el responsable de los disparos, Haynes, ya estaba cumpliendo cadena perpetua.

EEUU reanudó las ejecuciones a nivel federal en julio del año pasado por orden del fiscal general del país, William Barr, tras una moratoria de 16 años. Antes de que Trump asumiera el cargo, solo se habían llevado a cabo 3 ejecuciones federales en este período.

Barr argumentó que las ejecuciones federales están contempladas por el Congreso y las últimas van dirigidas contra "los responsables del asesinato, y en ocasiones, la tortura y violación, de los más vulnerables de la sociedad, niños y ancianos".

Las palabras de Barr supusieron el anuncio oficial del fin de una moratoria informal sobre la pena de muerte desde la ejecución, en 2003, de Louis Jones. Pese a ello, la pena capital ha seguido aplicándose en cada uno de los 29 estados en los que está contemplada.

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