15minutos. La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) informó que solicitó una investigación tras el fallo que se produjo este jueves en el que un cohete Falcon 9 de SpaceX dejó los satélites de Internet de la compañía en una órbita tan baja que están condenados a caer a través de la atmósfera y quemarse.
El cohete Falcon 9 despegó desde California este jueves por la noche, transportando 20 satélites Starlink, pero a los pocos minutos de vuelo, el motor de la etapa superior comenzó a funcionar mal. SpaceX atribuyó este viernes la falla, a una fuga de oxígeno líquido.
La compañía dijo que los controladores de vuelo lograron hacer contacto con la mitad de los satélites e intentaron impulsarlos a una órbita más alta utilizando propulsores iónicos a bordo. Pero como el extremo inferior de su órbita está a solo 84 millas (135 kilómetros) sobre la Tierra, menos de la mitad de lo previsto, “es poco probable que nuestro empuje máximo disponible sea suficiente para elevar con éxito los satélites”, dijo la compañía a través de X.
SpaceX también informó que estiman que los satélites volverán a entrar en la atmósfera y se quemarán. No se mencionó cuándo podrían caer. Más de 6.000 Starlinks en órbita brindan actualmente servicio de Internet a clientes en algunos de los rincones más remotos del mundo.
La Administración Federal de Aviación dijo que el problema debe solucionarse antes de que los cohetes Falcon puedan volar nuevamente. Indicó a través de un comunicado que el regreso al vuelo “depende de que la FAA determine que cualquier sistema, proceso o procedimiento relacionado con el accidente no afecta la seguridad pública”.
Además señala el comunicado que, SpaceX podría tener que solicitar y recibir la aprobación de la FAA para modificar su licencia que incorpore las medidas correctivas y cumplir con todos los demás requisitos de la licencia.
No se sabe si el accidente afectará a los próximos vuelos tripulados de SpaceX ni cómo. El vuelo espacial de un multimillonario está programado para el 31 de julio desde Florida, con planes para la primera caminata espacial privada, seguida a mediados de agosto por un vuelo de astronautas a la Estación Espacial Internacional para la NASA.