15 minutos. Con la selección del jurado, se inició este lunes el llamado juicio paraguas contra Hunter Biden, hijo del presidente de los Estados Unidos.
El juicio federal se llevará a cabo en Wilmington (Delaware), lugar de residencia de los Biden. Hunter, de 54 años y quien pasó el fin de semana con su familia, llegó a la corte para afrontar cargos por posesión de armas.
La defensa de Hunter no pudo llegar a un acuerdo con la fiscalía para evitar este juicio que en nada beneficia a la reelección de su padre. El equipo de Donald Trump ha usado el caso para atacar a su rival político.
La esposa del presidente, que no es la madre biológica de Hunter, y quien por cierto está de cumpleaños hoy, llegó a la corte para apoyar al hijo del presidente.
No culpable
El hijo de Biden está acusado de mentir en octubre de 2018 cuando no reconoció que consumía drogas en un formulario para comprar un revólver Colt Cobra de calibre 38, que luego guardó durante 11 días.
Hunter Biden se declaró no culpable de los tres cargos que se le imputan por la compra y posesión ilegal de armas, delitos que conllevan una pena máxima de 25 años de cárcel, si bien las sentencias suelen ser menores para quienes carecen de antecedentes penales.
Por mentir en dicho formulario en una tienda de Wilmington, se le acusa de dos delitos por haber hecho declaraciones falsas, el primero por haber marcado una casilla donde aseguraba que no era adicto a las drogas y el segundo por haber entregado esa información a la tienda sabiendo que era falsa.
El tercer delito que se le imputa es posesión de ese arma durante 11 días, pese a que sabía que tenía una adicción a las drogas.
Depresión y adicción
Hunter Biden, de 54 años, reconoció públicamente que durante décadas había luchado contra la adicción al alcohol y las drogas, que se vio agravada tras la muerte de su hermano Beau Biden en 2015 por un tumor cerebral.
Cuando compró la pistola, en 2018, estaba inmerso en una espiral de depresión tras haberse divorciado de Kathleen Buhle, con la que tuvo tres hijos y, además, atravesaba un momento especialmente difícil por su adicción al crack, según narró en sus memorias ‘Beautiful Things’, publicadas en 2021.
Los cargos contra Hunter Biden son el resultado de una investigación que se abrió en 2018 durante el Gobierno de Donald Trump (2017-2021) y que el propio exmandatario, futuro candidato republicano para las elecciones de noviembre, ha usado para atacar a su contrincante Biden.
El hijo del presidente se enfrenta a otro juicio en California en el que se le acusa de haber evadido el pago de 1,4 millones de dólares en impuestos.