15 minutos. 280 caracteres pueden parecer poco, pero en realidad son más que suficientes para informar o expresar opiniones sobre prácticamente cualquier cosa. Y si un tema ha cobrado notoriedad en Estados Unidos (EEUU) en el último año es el del racismo, que algunos llaman “sistémico”, el mismo racismo que propició la peor masacre en la historia reciente de ese país: la de Greenwood en Tulsa, en el estado de Oklahoma.
Una turba de hombres de tez blanca, muchos armados y apoyados por las propias autoridades locales, saqueó y quemó más de mil viviendas de ese reconocido barrio afroamericano, uno de los más adinerados de la época.
Supuestamente, los hechos se suscitaron después de que una joven blanca de 17 años de edad y quien trabajaba como operadora de un ascensor, identificada como Sarah Page, acusó de agresión a un joven limpiabotas afroamericano de 19 años, llamado Dick Rowland. A partir de ahí, todo fue caos y violencia extrema.
Millonarias y humanas pérdidas en Tulsa
Se cree que fallecieron unas 300 personas entre el 31 de mayo y el 1 de junio de 1921, el fin de semana antes del Día de los Caídos o Memorial Day.
Sin embargo, jamás se investigaron los hechos ni se detuvieron a sospechosos.
Tampoco pagaron compensación alguna a las más de 10.000 personas afectadas por la furia irracional de quienes disienten del color marrón o negro que la piel no puede ocultar. Se calculan pérdidas de más de 1,5 millones de dólares en bienes raíces y 750.000 dólares en propiedad personal (equivalentes a 32,65 millones de dólares en 2020).
EEUU optó por asumir la actitud de los “3 monos sabios” que no ven, no oyen y no dicen nada.
Viola Fletcher, quien tenía 7 años de edad durante la masacre de Tulsa (ahora tiene 107), le dijo a un subcomité de la Cámara de Representantes en mayo que “nunca olvidaré la violencia de la mafia blanca cuando salimos de nuestra casa. Todavía veo a hombres negros a los que disparan, cuerpos negros tirados en la calle. Todavía huelo humo y veo fuego. Escucho los gritos. He vivido la masacre todos los días. Nuestro país puede olvidar esta historia, pero yo no puedo“, dijo Fletcher, según recogió CNN.
Este lunes 31 de mayo, miles de usuarios de la red social Twitter expresan sus ideas en torno a ese terrible pasaje de Tulsa, acaecido un siglo atrás. Muchos se preguntan si algo ha cambiado desde aquel entonces. Otros ya saben la respuesta.
The #TulsaRaceMassacre was state-sanctioned murder and economic devastation.
— Be A King (@BerniceKing) May 31, 2021
Both driven by racism and pervasive white supremacist ideology.
Neither a thing of the past.
I remember and mourn.
And I recognize clear and present danger.#Greenwood #BlackWallStreet
Today, on the 100th anniversary of the Tulsa massacre, we’re reminded that the struggle for racial justice is not new. Terror has been inflicted on Black communities for centuries. We must come together to demand justice for Black Americans and we must never forget.
— Senator Jeff Merkley (@SenJeffMerkley) May 31, 2021
Nuestras acciones son importantes. La Masacre Racial de Tulsa ocurrió. En la historia de nuestro país , es uno de los peores ataques terroristas autorizados por el Estado contra una comunidad. Parte 10: https://t.co/1SHzWttCOi
— TulsaSchools (@TulsaSchools) May 31, 2021
#1921 #TulsaRaceMassacre #Tulsa2021 #BlackWallStreet
This week marks 100 years since the Tulsa Race Massacre. The first step in our unfinished journey to heal — and to advance social justice and racial equity — is to teach, remember, and directly confront the painful truths of our past. #TulsaRaceMassacrehttps://t.co/6LzPfXDEPC
— Senator Chris Van Hollen (@ChrisVanHollen) May 30, 2021
My name is W.D. Williams. Today is May 31st, 1921, and this is Greenwood, aka #BlackWallStreet. Today, hundreds of thriving Black businesses line these streets. Today, my parents own the Williams Dreamland Theatre, and three other companies. Today I will be getting extra popcorn. pic.twitter.com/8bGnkP55Mm
— NIKKOLAS (@4NIKKOLAS) May 31, 2021