Últimas 15minutos

El gas lacrimógeno desencadenó la estampida en el estadio de fútbol de Indonesia

El día del partido no había aficionados del equipo rival, pero algunos hinchas del Arema reaccionaron con ira y chocaron contra la Policía

La tragedia se produjo cuando los hinchas del club Malang, el equipo local en Kanjuruhan, invadieron el campo tras haber perdido (Cortesía Twitter @France24_es)

15 minutos. La Comisión Nacional de Derechos Humanos de Indonesia presentó este miércoles un informe en el que identifica al gas lacrimógeno lanzado por la Policía como el principal desencadenante de la estampida que dejó 135 muertos en un estadio de fútbol el 1 de octubre.

Choirul Anam, miembro de la comisión (Komnas HAM), indicó que los agentes llegaron a hacer 11 disparos de gases lacrimógenos en 9 segundos contra las gradas del estadio. Los responsables no respetaron las medidas de seguridad en Kanjuruhan, donde ocurrió la tragedia, informó el portal Kompas.

Anam precisó que se cometieron diversas violaciones de derechos. Por ejemplo, el uso excesivo de fuerza, contra la vida, la salud y los derechos de los niños.

Un cuello de botella

Una comisión especial formada por el Gobierno también culpó el mes pasado al gas lacrimógeno por la estampida en el estadio, así como el uso de la fuerza por la Policía y las puertas cerradas o no abiertas del todo que formaron cuellos de botella.

La tragedia se produjo cuando los hinchas del club Malang, el equipo local en Kanjuruhan, invadieron el campo tras haber perdido contra el Persebaya Surabaya por 2 a 3 en la ciudad de Malang, en la isla de Java.

El día del partido no había aficionados del equipo rival. Sin embargo, algunos hinchas del Arema reaccionaron con ira y chocaron contra la Policía.

Exceso de fuerza

La Policía, que fue acusada de exceso de fuerza, respondió usando sus porras y lanzando gases lacrimógenos dentro del campo. Su uso en los estadios está prohibido por la FIFA.

Las víctimas mortales por la estampida incluyen a 2 policías y a 33 menores de entre 4 y 17 años. Además, se produjeron unos 484 heridos, casi un centenar de gravedad.

Tras el incidente, el jefe de la Policía de Malang fue destituido y 9 agentes fueron suspendidos. Otros 19 fueron puestos bajo investigación.

El presidente de Indonesia Joko Widodo anunció que el estadio de Kanjuruhan será demolido y posteriormente reconstruido de acuerdo con las normativas de la FIFA, "garantizando la seguridad de los espectadores y jugadores".

Ver más