15 minutos. Un grupo de científicos de la Universidad Leuphana, ubicada en la ciudad de Lüneburgo (Baja Sajonia, Alemania), desarrolló una aplicación de moda para orientar a los usuarios en el consumo sostenible.
Este programa pone el foco sobre aspectos socio-ambientales del comercio. Permitiendo que sus usuarios establezcan objetivos, como la cantidad de prendas que desean adquirir, o cuotas de comercio justo en sus transacciones.
La aplicación Green Fashion Challenge es gratuita y sin fines de lucro, además, se encuentra disponible en línea.
“El 75 % de los consumidores alemanes de moda consideran que la sostenibilidad es un criterio importante al comprar”, señaló el profesor Jacob Hörisch, quien desarrolló la aplicación junto a su colega Lena Hampe.
Hörisch indicó que el ciudadano alemán promedio adquiere unas 60 prendas de vestir al año, sin contar los calcetines y la ropa interior. A tal punto que la “moda rápida” se transformó en tendencia, mientras que su segmento con certificados ecológicos o sociales genera todavía entre el uno y el cuatro por ciento de las ventas.
Green Fashion Challenge está diseñada para promover el consumo textil sostenible de manera lúdica.
We proudly present: Die Green Fashion Challenge App. Den Link zur App, alle Infos und Materialien zum Weitersagen gibt es hier: https://t.co/vbnPIB5LHN Vielen Dank an den Fonds Nachhaltigkeitskultur des @RNE_DE für die Förderung! #Mode #Nachhaltigkeit #fairfashion🙃👕🩳👝🍾🎉 pic.twitter.com/1o0qR78B59
— Centre for Sustainability Management (CSM) (@sustainament_de) September 24, 2020
El proyecto busca incentivar la coherencia personal: “existen diferencias notables entre los objetivos autoestablecidos por los consumidores y sus comportamientos reales de consumo”, apuntan.
Para lograrlo incorporaron premios, puntos y la posibilidad de invitar o desafiar a otras personas; dirigiéndose a los menores de 69 años.
¿Quién financiará esta app de consumo sostenible?
La Universidad de Leuphana prevé financiar este proyecto de moda y consumo sostenible con 48.565,50 euros por un plazo de 12 meses.
Como lineamiento estratégico, y tras haber determinado que la disponibilidad percibida sirve como incentivo, optaron por “mostrar la gama existente de moda sostenible (en línea)”.
También procuraron reunir a un grupo heterogéneo de actores: iniciativas de la sociedad civil, empresas textiles, consumidores y otros interesados en que tenga éxito.