Últimas 15minutos

La soberana Isabel II

Con su inseparable bolso en el brazo y sus trajes de colores, para que todo el mundo la pudiera ver, se convirtió al final de su reinado en icono británico

Para los británicos Isabel II fue símbolo del tesón (EFE/EPA/Suzanne Plunkett)

15 minutos. La reina Isabel II, quien falleció este jueves en el Castillo de Balmoral (Escocia), entra en los libros de historia como una de las más grandes monarcas británicas, una soberana admirada y respetada por los ciudadanos, a quienes sirvió con una dedicación reconocida en todo el mundo.

Isabel Alejandra María, soberana del Reino Unido y de varios países de la Mancomunidad Británica de Naciones (Commonwealth), fue la monarca más longeva de la historia de la monarquía británica.

Para los británicos, Isabel II fue símbolo del tesón, profesional como pocos y con una idea bien clara de neutralidad y de "quien no gobierna".

Con su inseparable bolso en el brazo y sus trajes de colores, para que todo el mundo la pudiera ver, Isabel II se convirtió al final de su reinado en icono británico, testigo de la transformación del Reino Unido y ella misma historia viviente.

Un giro en su vida

Nacida el 21 de abril de 1926 en Londres, Isabel fue la hija mayor del rey Jorge VI y la reina Isabel, educada por tutores entre paredes palaciegas y sin que su llegada al mundo estuviera marcada para regir los destinos del Reino Unido.

Por entonces, Isabel era tercera en la línea de sucesión al trono, después de su tío, el rey Eduardo VIII, y su padre. Pero su futuro dio un giro inesperado con 10 años de edad, al abdicar su tío para casarse con la divorciada estadounidense Wallis Simpson.

En diciembre de 1936, Isabel se convirtió en heredera al trono al asumir su padre, el príncipe Alberto, el reinado como Jorge VI.

Infancia feliz

Antes de estos cambios, que pusieron a prueba la supervivencia de la monarquía británica, Isabel había tenido una infancia feliz. Jugaba con otras niñas de su edad en casa gracias a un grupo creado especialmente para ella, pues su paso por la escuela estaba descartado por aquella época.

Su familia la llamaba Lilibet y desde pequeña era amante de los perros y los caballos. Estaba muy unida a su hermana, la princesa Margarita, 4 años más joven que ella.

Tras convertirse en princesa heredera, Isabel recibió una educación más especializada, con énfasis en Historia, mientras su país entraba en la II Guerra Mundial.

De adolescente participó como subalterna honoraria del Servicio Territorial Auxiliar de Mujeres y tomó clases de conducir y de reparación de vehículos durante el conflicto bélico.

Se casa con el duque de Edimburgo

Ya por entonces intercambiaba correspondencia con el apuesto príncipe Felipe de Grecia y Dinamarca, con el que se casaría 2 años después de la guerra, el 20 de noviembre de 1947, cuando el rey Jorge VI le concedió a Felipe el título de duque de Edimburgo.

Siendo aún princesa heredera, Isabel tuvo al príncipe Carlos y a la princesa Ana, antes de que su padre falleciera el 6 de febrero de 1952 y ella pasara a convertirse en la reina Isabel II.

Fue durante una visita oficial a Kenia donde Isabel recibió la noticia y regresó inmediatamente a Londres, donde le esperaba el primer ministro Winston Churchill, para comenzar uno de los reinados más importantes y exitosos de la historia.

Unos años más tarde nacían 2 hijos más, Andrés y Eduardo, mientras Isabel II y el duque de Edimburgo mantenían una apretada agenda de trabajo y los Windsor disfrutaban de gran popularidad.

Con una actitud estoica ante los momentos más difíciles, Isabel II fue testigo de crisis económicas, cambios demográficos, pérdida de colonias, guerras, el terrorismo del Ejército Republicano Irlandés (IRA), el florecimiento de las letras y las artes y, también, de tragedias familiares, como la muerte de Diana de Gales.

Problemas familiares

Tuvo que lidiar con el divorcio de 3 de sus 4 hijos (Carlos, Ana y Andrés). Sin embargo, fue la separación en 1992 de los príncipes de Gales, Carlos y Diana, uno de los momentos más difíciles de su reinado, simbolizado con su famosa frase en latín }annus horribilis (año horrible), pronunciada a finales de ese año.

Fue también la muerte en un accidente de tráfico en 1997 de la princesa Diana lo que puso a prueba su reinado. Era visto como frío e indiferente al quedarse la familia real en Escocia mientras la gente lloraba y colocaba flores en el palacio de Buckingham.

Pero Isabel II demostró estar a la altura de los acontecimientos al escuchar los consejos del entonces primer ministro Tony Blair y regresar al palacio de Buckingham, de donde salió para hablar con la gente y leer los mensajes dejados por los británicos.

Sus últimos años como monarca fueron populares tras la boda de los duques de Cambridge, Guillermo y Catalina, así como por el nacimiento del príncipe Jorge, tercero en la línea de sucesión.

15 primeros ministros

Durante sus años en el trono, Isabel II tuvo un total de 15 primeros ministros, de los que 11 fueron conservadores y 4 laboristas.

En los últimos años de su vida, Isabel II tuvo que lidiar con el escándalo de los duques de Sussex, Harry y Meghan. Ambos decidieron en enero de 2020 apartarse de la familia real para ser financieramente independientes.

Esta crisis, conocida como Megaexit, se agravó después de que la duquesa de Sussex, quien es mestiza, acusara a la familia real de racismo, lo que obligó a la soberana a emitir un comunicado para decir que este problema sería resuelto dentro de la familia.

Otro escándalo de estos últimos años de reinado lo protagonizó el duque de York. La estadounidense Virginia Giuffre lo acusó de haber tenido relaciones sexuales con ella cuando era menor de edad.

El caso forzó al príncipe Andrés a llegar a un acuerdo para indemnizarla y evitar que el fuera a juicio.

El 9 de abril de 2021, la reina Isabel II sufrió la muerte de su esposo, el duque de Edimburgo, cuando estaba por cumplir los 100 años de edad en junio de ese año.

En el último año, la salud de la soberana se deterioró, lo que le obligó a suspender varios compromisos oficiales y a recibir, el pasado 6 de septiembre, a la nueva líder del Partido Conservador Liz Truss en el castillo de Balmoral para pedirle que formase nuevo Gobierno.

Ver más