15 minutos. El histórico logotipo del “gusano” de la NASA fue incoporado al fuselaje del cohete y la nave de la próxima misión Artemis II, primera tripulada del programa de retorno de astronuatas a la luna.
El icónico logotipo fue introducido en 1975 por la firma Danne & Blackburn como un emblema moderno de la agencia. Tras un retiro de casi 30 años, en 2020 volvió a utilizarse en misiones y productos seleccionados, según la NASA.
Exploration Ground Systems de la NASA y el contratista principal Jacobs comenzaron a pintar el logotipo rojo en los segmentos que forman los 2 propulsores sólidos del cohete lunar el 22 de enero. Para hacerlo, los equipos utilizaron un proyector láser para marcar primero la ubicación del logotipo con cinta adhesiva.
Luego, se aplicaron 2 capas de pintura y se agregaron varias capas de imprimación transparente. Cada letra del logotipo del gusano de la NASA mide aproximadamente 1,80 metros y 25 centímetros de altura. En total, abarca más de 7,5 metros de extremo a extremo o un poco menos que la longitud de uno de los segmentos del motor propulsor del cohete.
Detalles
La ubicación del logotipo del gusano será moderadamente diferente de donde estaba durante Artemis I. Si bien seguirá ubicado en cada uno de los propulsores de 17 pisos del cohete, el logotipo modernista se colocará hacia el frente de la cubierta del túnel del sistema de propulsor. Los SLS son los propulsores sólidos más grandes y potentes que jamás han volado y proporcionan más del 75 % del empuje durante el lanzamiento.
Paralelemente, el personal de la agencia pegó el logotipo del gusano y la insignia de la ESA el 28 de enero en el adaptador del módulo de tripulación de la nave espacial. El adaptador alberga equipos electrónicos para comunicaciones, energía y control. También incluye un conector umbilical que une los sistemas eléctricos, de datos y de fluidos entre los módulos principales.
En octubre de 2023, los técnicos unieron los módulos de tripulación y servicio. El módulo de la tripulación albergará a los 4 astronautas en su viaje alrededor de la luna y de regreso a la Tierra en un viaje de aproximadamente 10 días. El módulo de servicio de la nave espacial, proporcionado por la ESA, suministrará al vehículo electricidad, propulsión, control térmico, aire y agua en el espacio.