15 minutos. Científicos del Reino Unido fueron capaces de reconstruir por primera vez al detalle la historia genómica de Oriente Medio, arrojando más luz sobre su diversidad demográfica o las migraciones, a través de la secuenciación de 137 genomas de 8 poblaciones de la región.
El estudio, publicado este miércoles por la revista Cell, ayuda a cubrir las brechas que había hasta ahora debido a la falta de análisis genómicos de los pueblos y zonas de Oriente Medio.
El experto del Instituto Wellcome Sanger del Reino Unido Mohamed Almarri explicó que esa región “es importante para comprender la historia humana, las migraciones y la evolución”.
En ese sentido, afirmó que allí aparecieron las mayores civilizaciones. También fue donde primero se expandieron los humanos modernos fuera de África.
En Oriente Medio, los cazadores-recolectores se asentaron para convertirse en agricultores y desarrollaron los primeros sistemas de escritura.
Pese a esta importancia, no abundan los estudios genómicos sobre la región.
En la elaboración de este análisis, AlMarri, el experto de la Universidad de Birmingham Marc Haber y sus colegas, emplearon una nueva tecnología, llamada secuenciación de lectura vinculada. Dicha tecnología les permitió alcanzar unos resultados con una resolución sin precedentes.
Los autores del estudio aseguraron que algunos de los eventos registrados en los genomas de Oriente Medio podrían estar relacionados con lo que ya se conoce a través de la arqueología o la lingüística. Por ejemplo, la invención de la agricultura y la expansión de las lenguas semíticas en la región.
Aun así, hay otros registros que solo pueden ser deducidos por el estudio del ADN.
Cambio de clima y otros datos
Uno de los hallazgos más notables que hicieron los expertos con la secuenciación de los genomas es la identificación de 4,8 millones de nuevas variantes de genes específicas de las poblaciones de Oriente Medio. Esas variantes podrían servir de base para análisis futuros.
Además, descubrieron que en la zona del Levante -las actuales Siria, el Líbano, Palestina, Israel y Jordania- hubo un gran crecimiento de la población. Específicamente, durante la transición hacia una sociedad agrícola. Tal auge poblacional no fue paralelo en la zona de Arabia (actual península Arábiga).
Asimismo, hubo un importante descenso demográfico en la península Arábiga hace unos 6.000 años. La merma coincide con un cambio del clima, cuando la zona pasó de ser una área verde y húmeda al mayor desierto de arena que existe actualmente.
Los científicos también encontraron que los habitantes de Oriente Medio descienden de la misma población que se extendió desde África hace unos 50.000 o 60.000 años.
En el terreno lingüístico, se halló que las migraciones en la Edad de Bronce potencialmente esparcieron las lenguas semíticas. En concreto, desde el Levante hasta Arabia y el este de África.
Por otro lado, la secuenciación mostró un aumento en la frecuencia de las variantes genéticas asociadas a la diabetes tipo 2, la más común. Al menos eso se observó en algunos grupos humanos en los últimos 2.000 años. Este hallazgo sugiere que variantes que fueron beneficiosas en el pasado hoy en día están asociadas a enfermedades.