¿Espía? Una herramienta es capaz de “extraer” las emociones de quien lee contenido digital

"DepecheMood++" fue diseñada por investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), la Fundación Bruno Kessler de Italia, la Universidad de Twente (Países Bajos) y la compañía francesa Recital

Es un recurso que se está utilizando sólo para investigación (Pixabay)

15 minutos. Una herramienta computacional, diseñada por investigadores de varias instituciones europeas, permite detectar y “extraer” las emociones que siente una persona al leer textos digitales utilizando un sofisticado sistema basado en la inteligencia artificial.

Nada tiene que ver con “espiar”, observaron a EFE los investigadores, quienes aseguraron que la extracción de emociones es un paso importante hacia una inteligencia artificial “completa” y capaz de pensar como lo haría un ser humano. Sus utilidades abarcan desde el descubrimiento rápido de mensajes de odio o el análisis de la propaganda hasta la detección de problemas importantes como una depresión.

Bautizada como “DepecheMood++”, fue diseñada por investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), la Fundación Bruno Kessler de Italia, la Universidad de Twente (Países Bajos) y la compañía francesa Recital. La herramienta utiliza modelos de procesamiento de lenguaje natural e inteligencia artificial para realizar mediciones precisas de las emociones que se expresan al leer un texto. Ofrece un informe completo que puede ser analizado posteriormente.

De manera utomática

El Grupo de Sistemas Inteligentes de la UPM colaboró en este proyecto que permite detectar las emociones en la red de una manera automática. Además, está implicado en la iniciativa europea “Participation”; esta utiliza también la inteligencia artificial para estudiar cómo se distribuyen los contenidos extremistas en Internet y cómo llegan a afectar a la sociedad.

¿En qué consiste la herramienta? El investigador Óscar Araque explicó que es “un léxico”, un vocabulario anotado que expresa la emoción que se le asocia a cada palabra. Se trata de un recurso muy extendido en el campo del procesamiento del lenguaje natural para aportar una subjetividad, necesaria, pero de la que el ordenador carece.

“Enseñamos al sistema cómo expresamos las emociones los humanos”, precisó Araque. Asimismo, detalló que para ello su equipo emplea algoritmos de aprendizaje -que están en todos los dispositivos conectados y analizan toda la información que genera un usuario en Internet- y redes neuronales.

Herramienta investigativa

Pero insistió en que es un recurso que se está utilizando sólo para investigación. Incluso, rechazó propuestas de empresas para obtener un beneficio económico.

“Nada se usa para espiar”, corroboró el investigador de la UPM. No obstante, se puede usar para conocer las emociones que expresan los usuarios en las redes sociales. De igual forma, alertó del riesgo que siempre tienen los sesgos (de raza o género) en todos los sistemas de inteligencia artificial; además, en las consecuencias que pueden tener en la vida cotidiana de las personas.

Analizar de una forma automática las emociones que los usuarios expresan, sin necesidad de que haya una persona haciendo específicamente esa labor, es especialmente relevante, según Areque. Citó como ejemplo una empresa que tenga una gran actividad en redes sociales y quiera saber lo que opinan sus clientes sin necesidad de recurrir a un resumen para analizar los miles de comentarios que puede recibir cada día; eso lo haría esta herramienta.

Frenar contenidos no deseados

“DepecheMode+++” es capaz de detectar hasta 6 emociones diferentes (miedo, diversión, felicidad, tristeza, molestia y enfado). El recurso, de momento, se desarrolló en 2 idiomas (inglés e italiano).

Araque explicó que el proyecto “Participation” estudia la radicalización y su expansión en Internet, sobre todo entre los usuarios más jóvenes. Los estudios psicológicos y sociales apuntan a que las emociones desempeñan un rol básico a la hora de diseminar ese tipo de contenidos. Dijo que este tipo de recursos pueden ser muy útiles para detectar y frenar esos contenidos no deseados.

“Generar una pieza de desinformación es relativamente fácil. Pero analizar y argumentar por qué esa información es falsa es mucho más costoso“, aseveró el investigador. Sin embargo, insistió en que, más allá de la utilidad que pueda tener para detectar lenguaje de odio o para analizar la propaganda, la herramienta puede servir para analizar los mensajes de personas que están padeciendo una depresión; incluso para recomendarle buscar un tratamiento.

“Hay muchas aplicaciones. Algunas ni siquiera somos capaces de imaginarlas todavía. Creo que herramientas como esta pueden servir para ayudarnos a entendernos a nosotros mismos y así avanzar como sociedad”, manifestó el investigador del Grupo de Sistemas Inteligentes de la UPM.

Más vistas