15 minutos. Un proyecto impulsado por científicos y ecologistas de Estados Unidos e Islandia conmemorará el 18 de agosto la muerte de Okjökull, el primer glaciar de esta isla volcánica del Atlántico Norte.
El gigante de 15 kilómetros cuadrados se derritió por completo, víctima del cambio climático generado por la actividad humana.
Miembros de la Sociedad de Senderismo islandesa y ciudadanos comunes subirán más de 1.400 metros del antiguo glaciar Okjökull, e instalarán una placa para llamar la atención sobre la amenaza climática.
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“En los próximos 200 años se espera que todos nuestros principales glaciares hayan desaparecido. Este monumento prueba que sabemos qué está pasando y qué es necesario hacer. Solo tú sabrás si lo hicimos”.
Dicta la placa escrito por Andri Snær Magnason, ecologista y escritos
Ok-glacier is no longer a glacier. The first of many Iceland will lose to climate change. I made the text for this plaque with a letter to the future with @DominicBoyer, @CymeneHowe, Rice University and Oddur Sigurðsson geologist, to be placed where the glacier was. pic.twitter.com/MrYHYGucgZ
— Andri Snær Magnason (@AndriMagnason) July 22, 2019
El origen del proyecto se remonta a cinco años atrás, cuando el geólogo islandés Oddur Sigurðsson, lo declaró oficialmente muerto.
“Era algo que se veía venir desde hacía mucho tiempo. No tenía buena salud, estaba reduciéndose muy rápido. Quise subir a comprobarlo y constaté que estaba muy por debajo de los límites” Oddur Sigurðsson.

La capa de hielo del glaciar Okjökull de Islandia tenía, a principios del siglo XX, 15 kilómetros cuadrados y un grosor de 50 metros.
Pero en 2014, abarcaba menos de un kilómetro y 15 metros de grueso.
Por lo que lo que hizo que el geólogo Sigurðsson la considerara “un paquete de hielo muerto”.
Cambio de nombre e identidad del glaciar
La desaparición del Okjökull se trasladó a la lengua, y el antiguo glaciar pasó a considerársele una simplemente la montaña “Ok”.
Inmediatamente el nombre permitió el juego de palabras con que se bautizó un documental Not Ok.
El documental resultó del empeño de dos antropólogos de la Universidad de Rice (EEUU), Dominic Boyer y Cymene Howe, que contactaron con Oddur Sigurðsson, interesados por la historia del glaciar.
Organizar el memorial fue el siguiente paso y luego el viaje del “no glaciar”, como bautizaron el recorrido de mañana.
“Que un pequeño glaciar de Islandia desaparezca no hace mucha diferencia, pero es una indicación de lo que está pasando en todo el mundo. Es algo que tendrá un impacto enorme en la mayoría de países y personas”.
Oddur Sigurðsson
También reveló que, en realidad, en las últimas décadas desaparecieron varias decenas de glaciares en Islandia, aunque más pequeños que el Okjökull.
Y si se mantienen las previsiones de una subida de las temperaturas de dos grados por siglo, en doscientos años serán historia más de 300 glaciares que existen en la isla.
“Es un dato alarmante. Islandia será muy diferente para las nuevas generaciones. Hay que recordar que su nombre significa tierra de hielo”, lamenta Oddur Sigurðsson.