Descubren que el moco podría bloquear la infección por cólera

Vibrio Cholerae se propaga por el agua potable contaminada e infecta el tracto gastrointestinal, causando diarrea grave y deshidratación

La mucosidad presente en gran parte del cuerpo tiene un papel clave en el control de los microbios (OMS/Harold Ruiz)

15 minutos. Un equipo de investigadores ha identificado unas moléculas en el moco que son capaces de bloquear la infección por cólera interfiriendo en los genes que hacen que el microbio sea nocivo.

Estas moléculas, conocidas como glicanos, son uno de los principales componentes de las mucinas, los polímeros gelificantes del moco.

El equipo, liderado por investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), identificó un tipo de glicano específico que puede impedir que Vibrio cholerae produzca la toxina que suele provocar una diarrea grave.

Los resultados se publicaron este lunes en EMBO Journal.

Los autores creen que si estos glicanos del moco pudieran transportarse al lugar de la infección, podrían ayudar a reforzar la barrera mucosa y prevenir los síntomas del cólera, que afecta hasta a 4 millones de personas al año.

Y como los glicanos desarman a las bacterias sin matarlas, podrían ser una alternativa atractiva a los antibióticos, según el estudio.

“A diferencia de los antibióticos, a los que se puede desarrollar resistencia con bastante rapidez, estos glicanos no matan realmente a las bacterias. Solo parecen desactivar la expresión génica de sus toxinas virulentas“. Así lo explicó Benjamin Wang, uno de los autores principales del estudio.

Control de microbios

En los últimos años, el equipo de Katharina Ribbeck, quien ha liderado el estudio, ha descubierto que la mucosidad presente en gran parte del cuerpo tiene un papel clave en el control de los microbios.

Por ejemplo, su laboratorio demostró que los glicanos pueden desactivar bacterias como la Pseudomonas aeruginosa y la levadura Candida albicans, impidiendo que causen infecciones pulmonares nocivas.

El nuevo estudio se fijó en Vibrio cholerae. Este microbio se propaga por el agua potable contaminada e infecta el tracto gastrointestinal, causando diarrea grave y deshidratación.

Vibrio cholerae se presenta en muchas cepas. Sin embargo, el microbio solo se vuelve patógeno cuando es infectado por un virus llamado fago CTX.

Para que se produzca esta “conversión toxigénica”, el fago CTX debe unirse a un receptor de la superficie de la bacteria conocido como pilus corregulado de toxina (TCP).

Trabajando con glicanos de mucina purificados del tracto gastrointestinal porcino, el equipo del MIT descubrió que los glicanos suprimen la capacidad de la bacteria para producir el receptor TCP; por tanto, el fago CTX ya no puede infectarla.

Toxina del cólera

Los investigadores también demostraron que la exposición a los glicanos de mucina altera drásticamente la expresión de muchos otros genes, incluidos los necesarios para producir la toxina del cólera.

Cuando las bacterias fueron expuestas a estos glicanos, casi no produjeron toxina del cólera.

El equipo busca ahora formas de administrar glicanos de mucina sintéticos -posiblemente, junto con antibióticos- a los focos de infección.

Por sí solos, los glicanos no pueden adherirse a los revestimientos mucosos del organismo. El equipo de Ribbeck está estudiando la posibilidad de unirlos a polímeros o nanopartículas para dirigirlos.

Los investigadores prevén empezar con patógenos pulmonares. Esperan aplicar este enfoque a patógenos intestinales como Vibrio cholerae.

“Queremos aprender a administrar glicanos por sí mismos, pero también junto con antibióticos, cuando se necesite un doble enfoque. Ese es nuestro principal objetivo ahora, porque vemos que muchos patógenos se ven afectados por diferentes estructuras de glicanos”, concluyó.

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