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Del dicho al hecho: 8 mitos y realidades en torno al suicidio

Este jueves 10 de septiembre es el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, fecha que aprovechamos para comentar algunas de las “verdades absolutas” que existen acerca del tema

Sobre el suicidio todos susurran, pero muy pocos hablan abiertamente (Gerhard G./Pixabay)

15 minutos. El origen etimológico de la frase “matarse a sí mismo” proviene del latín sui (sí mismo) y caedere (matar). La historia del suicidio es tan antigua como la especie humana, y ha tenido valoraciones tanto negativas -era indigno y vergonzoso en la Grecia clásica- como positivas, siendo considerado necesario y hasta heroico en el imperio romano y algunos pueblos orientales.

Al igual que otros problemas de salud pública, como las enfermedades de transmisión sexual, el aborto y la eutanasia, sobre el suicidio todos susurran, pero muy pocos hablan abiertamente.

Del dicho al hecho: 8 mitos y realidades en torno al suicidio
El suicidio es un fenómeno global (Pixabay)

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que todos los años mueren por sus propias manos unas 800.000 personas.

Cada 10 de septiembre se celebra el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, por lo que en 15 minutos compartimos 8 mitos y realidades que rodean a este importante tema que, como lo dice la efeméride, se puede prevenir.

1. Los famosos no lo padecen

FALSO. Benjamin Keough (2020), nieto de Elvis Presley; Anthony Bourdain (2018), reconocido chef internacional; Chester Bennington (2017), líder de la banda Linkin Park; Kurt Cobain (1994), cantante de Nirvana; Robin Williams (2014), popular actor de Hollywood; el pintor, Vincent Van Gogh (1890); el escritor de novelas policiales, Eugene Izzi (1996)… La lista es larga.

El suicidio “es un fenómeno global que afecta a todas las regiones del mundo”, indica la OMS. Sin embargo, acota que, al menos en 2016, el 79 % de todos los suicidios se produjeron en países de ingresos bajos y medios.

La literatura sostiene que la primera persona “notable” que se suicidó en el mundo fue Periandro (siglo VI a.C.), un monarca que prefirió ser asesinado por sus propios soldados antes que ser descuartizado por el enemigo.

2. Si lo dicen antes es porque no lo harán

FALSO. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), hablarlo puede ser un indicador de auxilio. “Un número significativo de personas que contemplan el suicidio presentan ansiedad, depresión y desesperanza y pueden considerar que carecen de otra opción”, señala la OPS.

En esa misma línea de pensamiento se sitúa la doctora Carolina Vélez-Grau, profesora asistente de la NYU Silver School of Social Work de Estados Unidos (EEUU).

En entrevista exclusiva con 15 minutos, la experta aseguró que existe un conjunto de señales que anuncian la intención suicida antes de que ocurra, entre las cuales figura la manifestación verbal o escrita de querer morir. Y en lugar de ignorar ese aviso, recomienda tomarlo en serio. “Si la persona ve a un amigo o familiar con estas señales, acérquese y hable con ella, trate de entender qué le está pasando”.

3. El suicida está decidido a morir

FALSO. La OPS afirma que es completamente lo opuesto. “Los suicidas suelen ser ambivalentes acerca de la vida o la muerte. Alguien puede actuar impulsivamente al beber plaguicidas, por ejemplo, y morir unos pocos días después, aunque hubiera preferido seguir viviendo”.

4. Solo se suicidan quienes tienen trastornos mentales

FALSO. De acuerdo con la OPS, aunque el comportamiento suicida sugiere la presencia de una “infelicidad profunda”, esto no significa que se tenga algún trastorno mental. “Muchas personas que viven con trastornos mentales no son afectadas por el comportamiento suicida, y no todas las personas que se quitan la vida tienen un trastorno”.

Del dicho al hecho: 8 mitos y realidades en torno al suicidio
La idea suicida puede trascender si viene acompañada de la autolesión (Natalia Ovcharenko/Pixabay)

De hecho, muchos suceden “impulsivamente en momentos de crisis que menoscaban la capacidad para afrontar las tensiones de la vida”, indica, por su parte, la OMS. Cita como ejemplos los problemas financieros, las rupturas amorosas y las enfermedades crónicas.

Ahora bien, hay condiciones de salud mental muy vinculadas con ideas suicidas. Tal es el caso de la depresión y ansiedad, asegura Vélez-Grau. “Factores como el optimismo, la autoestima positiva, la flexibilidad cognitiva y la capacidad de resiliencia, juegan un papel importante en la buena salud mental”, precisa la experta colombiana residenciada en Nueva York.

5. Hablarlo lo empeora

FALSO. La OMS afirma que precisamente el tabú y el estigma “en torno a los trastornos mentales y el suicidio, disuade de buscar ayuda a muchas personas que piensan en quitarse la vida o han tratado de hacerlo y, por lo tanto, no reciben la ayuda que necesitan”.

Por ello, el llamado es a “hablar abiertamente” para prevenir el acto suicida, dice la OPS.

Vélez-Grau va un poco más allá y propone que, en el ámbito comunitario, se creen y estimulen “políticas enfocadas en reducir la discriminación y el estigma a la salud mental, así como fomentar una cultura de no violencia y limitar el acceso a los métodos letales, como las armas”.

6. La gente del campo vive más feliz y se suicida menos

FALSO. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU publicaron el pasado mes de agosto un estudio retrospectivo, en el que determinaron las diferencias en las tasas de suicidio entre zonas urbanas y rurales durante el período 2000-2018.

Si bien encontraron que las tasas de suicidio en ambas áreas aumentaron, “el ritmo de aumento fue mayor en las tasas de suicidio rurales”. Según el sondeo, las tasas de suicidio rural subieron un 48 %, mientras que las tasas de suicidio urbano se elevaron un 34 %.

En Venezuela ocurre algo similar. El estado occidental de Mérida, ubicado en los Andes, tuvo la tasa de suicidios promedio (8,9 suicidios por cada 100.000 habitantes) más alta de todo el país entre 1950-2014, según estadísticas del Observatorio Venezolano de Violencia de junio de 2020. Mérida es conocido por su clima frío de montaña, la alegría de su gente y el predominio de la ruralidad.

7. Los jóvenes son los más susceptibles

VERDADERO. La OMS estima que el suicidio es la tercera causa de muerte para los jóvenes de entre 15 y 19 años de edad. En 2016, fue la segunda causa de defunción entre la población de 15 y 29 años de edad.

“Los jóvenes que se sienten desconectados de sus familias y del colegio, que tienen conflictos con sus padres y amigos, que son víctimas de bullying y sienten que son una carga para los demás, son más propensos al suicidio”, aclara Carolina Vélez-Grau, profesora asistente de la NYU Silver School of Social Work de EEUU en entrevista exclusiva con 15 minutos.

8. Los grupos son menos susceptibles

FALSO. El 18 de noviembre de 1978, los 914 integrantes de la secta estadounidense “Templo del pueblo” fallecieron en la selva de Guyana por voluntad propia o asesinadas por su líder, el “reverendo” Jim Jones.

El terrible acto fue grabado. “No propongo que cometamos un suicidio sino un acto revolucionario. En mi opinión, hay que ser bueno por los niños y los viejos y tomar la poción como lo hacían en la antigua Grecia, e irse tranquilamente”. Con estas palabras, Jones incitó a sus seguidores a suicidarse y a matar a sus propios hijos, reseñó el diario El Clarín de Argentina. A quieres se rehusaron a hacerlo, les dispararon o los obligaron a ingerir el veneno.

El suicidio colectivo “tuvo una importancia en China, donde se dio el primer caso de suicidio colectivo. Los suicidios chinos colectivos se celebraban cada 5 años y aunque parezca algo anticuado y degenerativo, se sigue practicando hasta el día de hoy”, informó el español José Manuel Corpas Nogales en la revista Gazeta de Antropología del 20 octubre 2011.

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