Balmoral, donde Isabel II encuentra reposo

El castillo fue un regalo del príncipe Alberto para la reina Victoria en 1852. A partir de entonces se creó la tradición de que los soberanos británicos vacacionen en esas estancias

La reina Victoria recibió el Castillo de Balmoral como un regalo del príncipe Alberto, su esposo. Cortesía

15 minutos. La imagen de Isabel II al llegar al castillo de Balmoral reflejaba tranquilidad. Hasta el color del traje que escogió para este viaje daba señales de su estado de ánimo, un taller azul bebé, donde destacaban los botones negros, a juego con su inseparable cartera y los zapatos. Balmoral es donde Isabel II encuentra reposo.

Allí la recibió el Regimiento Real de Escocia, encargado de su seguridad. Este año parece que no habrá la caza del urogallo debido a una plaga, por lo tanto el príncipe Carlos, ni su hermano Eduardo podrán practicar uno de sus hobbies.

Esta segunda casa de la soberana británica la conoce como la palma de su mano.

Isabel II pasa sus vacaciones de verano en el castillo escocés. Getty Images

No es de extrañar, cuando su padre subió al trono en 1937 como Jorge VI, no dejaron de visitar Balmoral e hicieron de él su refugio. Se interesaron en el lugar y dejaron pruebas de su disfrute, hasta la prematura muerte del rey en 1952.

La reina Victoria lo recibió como un regalo del príncipe Alberto, su esposo y solía llamarlo “mi querido paraíso en las Tierras Altas de Escocia”.

Y no es para menos, el Castillo de Balmoral está rodeado colinas verdes, bosques antiguos, la montaña Lochnagar. Además, se ubica en las cercanías de la ciudad escocesa de Aberdeen.

Fue adquirido por la familia real británica en 1852, después de pasar unas temporadas previas como inquilinos

La reconstrucción

El edificio original del castillo fue totalmente remodelado bajo la propia supervisión del príncipe Alberto. Las obras concluyeron en 1856.

Al morir la reina Victoria en 1901, la propiedad pasó al rey Eduardo VII, hijo primogénito de Victoria y Alberto.

Actualmente se conserva igual que en los tiempos de Victoria, aunque Isabel II y el Duque de Edimburgo, han realizado algunas mejoras a la propiedad a través de los años.

La familia real británica se reúne en el castillo desde la época del rey Jorge VI. Archivo

Han puesto mucho interés en los jardines y han sembrado robles.

Los visitantes pueden recorrerlos  y ver el gran salón de baile que se utiliza aún para ocasiones festivas, como los Bailes Ghillies, una tradición anual que se remonta a los tiempos de la reina Victoria.

Se trata de un elegante espacio donde se encuentran obras de los artistas Landseer y Carl Haag, estatuas de plata firmadas por Sir Joseph Edgar Boehm, porcelana de Minton.

Hay diversidad de objetos de arte que pertenecieron a reyes y reinas que ocuparon el trono durante la historia de Gran Bretaña.

Los visitantes

La tienda de recuerdos tiene para todos los gustos, desde adornos para el árbol de navidad hasta un whisky de malta con el emblema real, sin olvidar las piezas de porcelana que tanto persiguen los coleccionistas.

Entre los visitantes que ya le han hecho compañía a la Reina ha estado Andrés con su ex Sarah Ferguson.

No obstante, los rumores de una posible reconciliación de la pareja son persistentes, aunque se han visto disminuidos ante la noticia de que Andrés tuvo algo que ver en las fiestas del depredador sexual, Jeffrey Epstein, quien recientemente se suicidó en una cárcel de Estados Unidos, después de ser acusado de traficar con mujeres.

Grandes montañas y bosques rodean el castillo. Archivo

Hasta ahora, el palacio de Buckingham ha desmentido nuevamente que el príncipe Andrés haya tenido algo que ver con una de las jóvenes que se encontraba en uno de esos encuentros.

En una declaración anterior, el comunicado señalaba: “Se niega enfáticamente que el duque de York haya tenido alguna forma de contacto o relación sexual con Giuffre. Las acusaciones hechas son falsas y sin ningún fundamento”.

La felicidad de la reina

Beatriz de York, una de las nietas de Isabel, ha declarado públicamente que su abuela es muy feliz allí y que ese es el lugar más bonito del mundo.

Isabel II subrayó otra de las tradiciones que cumple anualmente, asistir a los oficios religiosos dominicales en la Iglesia Crathie Kirk. El templo se encuentra en Crathie of Aberdeenshire.

Balmoral seguirá siendo el lugar donde Isabel II se quita la corona para disfrutar y vivir sin las restricciones que impone Buckingham.

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