15 minutos. Colonial Pipeline, la mayor red de oleoductos de Estados Unidos (EEUU), tuvo que suspender sus operaciones debido a un ciberataque, cuyo autor y alcance aún se desconocen, informó la empresa en un comunicado.
La compañía interrumpió sus operaciones en los 8.850 kilómetros de oleoductos que gestiona y que son fundamentales para abastecer los grandes núcleos de población en el este y sur del país.
La empresa transporta al día hasta 2,5 millones de barriles de gasolina, diésel y combustible de aviación. Lo hace desde las refinerías del Golfo de México hasta las grandes ciudades del sur y este de EEUU.
Su importancia es vital para la costa este del país. Colonial Pipeline es responsable del 45 % del transporte de combustibles en esa área, según su web.
En un comunicado el viernes por la noche, Colonial Pipeline dijo que ese mismo día había detectado un ciberataque y había decidido interrumpir las operaciones en toda su red de oleoductos. Esto, para evitar un mayor daño a sus sistemas informáticos.
La compañía contactó a una empresa de ciberseguridad que está investigando lo ocurrido. Además, alertó a las fuerzas de seguridad del Gobierno federal.
La empresa no ha ofrecido detalles sobre cuánto tiempo estarán cerrados los oleoductos.
La ultima vez que Colonial Pipeline tuvo que interrumpir sus líneas de transporte de combustibles fue durante el huracán Harvey, que golpeó el Golfo de México en 2017.
Sin efectos económicos
En ese entonces, los precios de gasolina subieron a su máximo en 5 años. Los de diésel llegaron a su máximo en 4 años.
Por el momento, el impacto en los precios de combustible ha sido mínimo. Hubo un aumento de solo un 1 % en el valor de la gasolina y del diésel en los mercados de futuros.
La pandemia ha reducido el uso de combustibles. Principalmente, por un descenso del transporte, por lo que el impacto del ciberataque en los precios podría ser mínimo.
En los círculos de seguridad de Washington existe desde hace tiempo la preocupación de que enemigos, como China y Rusia, puedan usar ciberataques contra infraestructuras básicas para el funcionamiento del país, como la red eléctrica o los oleoductos.
En los próximos días, el presidente Joe Biden tiene previsto firmar una orden ejecutiva destinada a incrementar la seguridad cibernética en infaestructuras críticas para la economía estadounidense.
Esa orden podría incluir mayores requisitos de seguridad para las empresas que brindan servicios al Gobierno federal, según The New York Times.